El Bayern, entre la gloria y las lágrimas de Hoeness

Uli Hoeness tendrá que afrontar un proceso judicial por evasión fiscal y no pudo contener las lágrimas durante la asamblea general del club al ver el apoyo que le daban los socios.
Uli Hoeness tendrá que afrontar un proceso judicial por evasión fiscal y no pudo contener las lágrimas durante la asamblea general del club al ver el apoyo que le daban los socios.
 Uli Hoeness tendrá que afrontar un proceso judicial por evasión fiscal y no pudo contener las lágrimas durante la asamblea general del club al ver el apoyo que le daban los socios.  (Foto: Getty, )
Berlín, Alemania (Reuters) -
  • El directivo lloró al ver el apoyo de los socios del club
  • Critica la forma en que las autoridades han manejado su proceso legal

El Bayern vive un momento curioso que oscila entre la gloria por su buen momento deportivo y económico y la situación de su presidente Uli Hoeness, que tendrá que afrontar un proceso judicial por evasión fiscal y que no pudo contener las lágrimas durante la asamblea general del club al ver el apoyo que le daban los socios. "Sin Uli Hoeness el Bayern no sería lo que afortunadamente es y representa", dijo el presidente del Consejo Directivo Karlheinz Rumennigge durante la asamblea, resumiendo la posición de la mayoría de los socios que tributaron una ovación cerrada a Hoeness después de su discurso. Lo que es el Bayern se puede ver en los éxitos deportivos, con el Triplete (Liga, Copa y Champions) conquistado la temporada pasada y el récord de 37 jornadas consecutivas sin perder en la Bundesliga. "Es decir, no hemos perdido desde la última asamblea general. Eso se nota en que Uli ahora me llama menos por teléfono, porque cada vez que perdemos me llama", dijo Rumennigge. Lo que es el Bayern también se ve en las impresionantes cifras económicas que muestran una facturación de 432,8 millones de euros y unos beneficios de 14 millones, lo que representa un aumento de 3 millones con respecto al año anterior. Además, está el espectacular fichaje de Pep Guardiola como entrenador, que ha aumentado el cartel del club en todo el mundo. En otras palabras, el Bayern sería el mejor de los mundos posibles de no ser por el escándalo fiscal en torno a Hoeness.

"No conozco una sola autodenuncia que se haya discutido tanto públicamente como la mía"

Hoeness pondrá su destino en manos de los socios, tras el proceso judicial que afrontará e independientemente del resultado del mismo, se someterá a una votación para decidir si continúa como presidente. Esto último fue calificado por los críticos como la organización de una especie de plebiscito a su favor, poniendo el voto de la asamblea -que nadie duda que le favorecerá- por encima de las leyes alemanas. Los socios, sin embargo, no podrán librarlo de comparecer ante los tribunales, a partir del 10 de marzo. Hoeness lo sabe y se esfuerza por aclarar algunos rumores. "Admito que he cometido errores, asumo mi responsabilidad, pero quisiera dejar un par de cosas claras. No evadí impuestos por cientos de millones de euros, pagué en los últimos años millones de euros de impuestos y he hecho donaciones millonarias", dijo Hoeness ante la asamblea.

Hoeness recordó también que él mismo se había denunciado ante el fisco, lo que habitualmente evita al evasor la persecución penal y en la mayor parte de los casos le asegura el anonimato.

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