Antoine Griezmann salvó a Francia de humillación

La poderosa Francia sufrió este viernes de lo lindo para sacar siquiera un empate, que debe agradecer al brío de Antoine Griezmann y a las paradas de Hugo Lloris, que no solo evitó la derrota,...
La poderosa Francia sufrió este viernes de lo lindo para sacar siquiera un empate, que debe agradecer al brío de Antoine Griezmann y a las paradas de Hugo Lloris, que no solo evitó la derrota, sino una humillación de proporciones inimaginables.
 La poderosa Francia sufrió este viernes de lo lindo para sacar siquiera un empate, que debe agradecer al brío de Antoine Griezmann y a las paradas de Hugo Lloris, que no solo evitó la derrota, sino una humillación de proporciones inimaginables.  (Foto: EFE)
París, Francia (Reuters) -
  • El atacante del Atlético de Madrid anotó el gol del empate a los 73 de acción tras entrar de cambio

En el imaginario colectivo, Albania sigue siendo aquel rival al que en las eliminatorias había que golear necesariamente y que contribuía a aliviar los males de cualquier selección. Quien conserve esa idea, debería ver jugar a la actual Albania, que consiguió empatar en Francia (1-1). No es que ahora su nombre haga temblar, pero ya no es aquel equipo de figurantes que hace no tantos años, junto a otros como Liechtenstein o Malta, hacía las delicias de los niños que querían ridiculizar a sus compañeros en el patio del colegio. En su grupo de clasificación de la Eurocopa, Albania ya ganó el primer partido en Portugal y en el segundo, con un empate ante Dinamarca, demostró que no había sido casualidad, aunque el escandaloso choque contra Serbia –que se le dio por perdido– le ha restado opciones de clasificarse. La poderosa Francia sufrió este viernes de lo lindo para sacar siquiera un empate, que debe agradecer al brío de Antoine Griezmann y a las paradas de Hugo Lloris, que no solo evitó la derrota, sino una humillación de proporciones inimaginables. Francia se durmió y al mismo tiempo despertó a la vieja Francia, la indolente, abúlica, desordenada y frágil. Esa que este año no había aparecido ni siquiera en su única derrota –en los Cuartos del Mundial frente a Alemania–, pero que parece aletargada a la espera siempre de resurgir. Parte de la culpa la tuvo Francia, a la cual se le supone capaz de vencer hoy por hoy a cualquiera, pero eso no puede restar brillo al desempeño de los albaneses, algo más que un mero grupo de esforzados. Desde el saque inicial vieron los galos que la nueva Albania se dedica a algo más que a acumular hombres atrás y encomendarse a la buena suerte. Sus aproximaciones eran siempre replicadas por latigazos albaneses a la contra o con jugadas a balón parado sacadas con sentido. Benzema la tuvo, en el minuto 32, en un cabezazo completamente solo que remató fatal, tan picado que el balón botó casi a su lado y se perdió lejos de la portería. Nueve minutos después, el central albanés Mavraj cabeceó de forma totalmente opuesta a como lo había hecho antes el madridista, para meter un gol que solo hizo tangible lo que todo el mundo estaba viendo: Albania era muy superior a Francia. El gol no fue ninguna carambola. Un córner sacado en corto, raso, adentro del área, para que el lateral Hisaj se fuese con un toque de su defensor y pusiese un balón perfecto que Mavraj remató como si entrase una locomotora. El problema para Francia era que la segunda parte iba a ser todavía peor. Si Lloris no lo evita con dos grandes intervenciones en los minutos 60 y 68, tal vez este simple amistoso contra una débil selección podría haber hecho mella en la muy delicada psique del actual equipo francés. Griezmann, en pleno crecimiento en su club y en la Selección, introdujo los voltios que le faltaban a Francia, y con una deliciosa diagonal en el minuto 73 devolvió algo de calma a los "bleus". Se trata del quinto gol de Griezmann con la selección, con la particularidad de que todos ellos los ha convertido cuando ha salido desde el banquillo. Benzema volvió a rondar el gol tras un rechace y Francia lo intentó a base de balonazos hasta el final, pero Albania ya no iba a soltar su preciado botín. Van en serio, y quieren demostrarlo.

No te pierdas