Desquicio y Alves, factores de derrota culé

Un Barcelona desquiciado enterró su racha triunfal ante el Málaga (0-1), en su peor partido del año, y justo el día que debía alzarse provisionalmente con el liderato y meter el miedo en el cuerpo...
Un Barcelona desquiciado enterró su racha triunfal ante el Málaga (0-1), en su peor partido del año, y justo el día que debía alzarse provisionalmente con el liderato y meter el miedo en el cuerpo al Real Madrid.
 Un Barcelona desquiciado enterró su racha triunfal ante el Málaga (0-1), en su peor partido del año, y justo el día que debía alzarse provisionalmente con el liderato y meter el miedo en el cuerpo al Real Madrid.  (Foto: Reuters)
Estadio Camp Nou, Barcelona, España (Reuters) -
  • El equipo culé dejó escapar la oportunidad de superar al Real Madrid

Un Barcelona desquiciado enterró su racha triunfal ante el Málaga (0-1), en su peor partido del año, y justo el día que debía alzarse provisionalmente con el liderato y meter el miedo en el cuerpo al Real Madrid en su visita de mañana al campo del Elche. El portero mexicano, Guillermo Ochoa, no jugó. El encuentro empezó mal para el conjunto azulgrana, que ya no supo levantar cabeza, huérfano de Messi, hoy muy desdibujado, y víctima de un rival que salió al Camp Nou a jugarle sin complejos y encontró la recompensa a su enorme esfuerzo durante los noventa minutos.A los siete del arranque, el guión del partido sufrió un giro inesperado. Pero lo que debía ser solo un accidente fue al final determinante para el desenlace de la película.Kameni pateó el balón en largo, Alves lo interceptó, pero lo cedió mal a Bravo y éste, que prácticamente se encontraba en el área pequeña cuando debía estar treinta metros más adelantado, reaccionó tarde y mal, para sorpresa de Juanmi, que se llevó el esférico para conducirlo hasta el fondo de la red.Con el 0-1, el Málaga se echó atrás esperando la reacción fulgurante de un Barça enfurecido. Pero la respuesta local no tuvo ni mucho menos la contundencia esperada.Ni la entrada de Rakitic y Pedro mejoró las prestaciones de un equipo impotente, desquiciado, sin ideas que ni siquiera era capaz de poner a prueba a Kameni.Solo al final, Pedro y Suárez tuvieron en sus botas el empate. El primero estrelló el balón en el exterior de la red y el segundo se encontró con el portero del conjunto malacitano bien colocado.

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