El partido entre punteros, el penal merengue que revolvió La Liga y el...

El domingo pasado se jugaba el partido entre los dos punteros de la Liga española, el primer lugar, el Real Madrid y su escolta, el Valencia, que parece ser el único capaz de ponerle un “pero” a...
El domingo pasado se jugaba el partido entre los dos punteros de la Liga española, el primer lugar, el Real Madrid y su escolta, el Valencia, que parece ser el único capaz de ponerle un “pero” a los Merengues para lograr el campeonato.
 El domingo pasado se jugaba el partido entre los dos punteros de la Liga española, el primer lugar, el Real Madrid y su escolta, el Valencia, que parece ser el único capaz de ponerle un “pero” a los Merengues para lograr el campeonato.

MEDIOTIEMPO | Redacción19 de Febrero de 2004

El domingo pasado se jugaba el partido entre los dos punteros de la Liga española, el primer lugar, el Real Madrid y su escolta, el Valencia, que parece ser el único capaz de ponerle un “pero” a los Merengues para lograr el campeonato.

En el transcurso de la semana se había calentado mucho el ambiente en torno a los madridistas debido a los exabruptos de Valdano en el medio tiempo de la Semifinal de la Copa del Rey contra Sevilla, en la que el Director Deportivo de los “Galácticos” bajó a los vestidores para “apretar” al árbitro después de que Zidane había sido bien expulsado.

Regresando al partido de La Liga, los naranjeros tenían que ganar para poder ascender al primer puesto, siendo que el Madrid les sacaba 2 puntos. Sorprendentemente, los valencianos estaban ganando el partido al minuto 90 y sólo tendrían que aguantar los 3 o 4 minutos que se darían de compensación y sería líder de La Liga.

Sin embargo, en el transcurso del tiempo agregado, un centro al área para Raúl desembocó en un penal dudoso, un recargón que existió sobre el “Ángel de Madrid”, que el árbitro cometió el error de marcar como penal, no era para tanto, sobretodo considerando las instancias en las que estaba el encuentro, no cabe duda que si un jugador que no vistiera de blanco se hubiera tirado, el silbante no hubiera marcado la pena máxima. Pero ni modo, la playera pesa.

Este penal le dio el empate al Madrid, lo mantuvo en la punta de La Liga, evitó que cayeran en el Bernabéu y, por ende, se convirtió en una tormenta estrepitosa en el futbol español que, de por si, no tenía un buen clima hacia el equipo Merengue después del error de Valdano.

“Lo que Faltaba”, publicaba el diario deportivo Marca como encabezado, un poco más abajo aclaraba "La Opinión de Marca: No es penalti”. Mientras la página del Valencia publicaba como encabezado “Arriba las manos, esto es un atraco”.

“Esto ya ha sido una burla total” gruñía el Presidente del Valencia, Jaime Ortí, al tiempo que Albelda aclaraba “Hasta hoy creía en la imparcialidad de los árbitros, pero esto ha sido el colmo…” y Marchena describía el estado de ánimo del equipo “Estamos cabreados e indignados, han tirado abajo el trabajo de todo el equipo”.

“Lo de Figo pudo ser bastante grave, tuve suerte de quitar la cara” apuntaba Cañizares respecto a una jugada en la que Figo se resbala y de paso le pone los tachones en el rostro al arquero, intentando demostrar con esto, que el penal no fue la única falla grave del partido.

Raúl, muy seguro, afirmaba “Ha habido contacto y yo no me he tirado, así que ha sido penalti” pero nadie se preocupaba por eso, la sentencia general estaba dada, ¡Fue un robo!

Las lluvia cayó incesantemente, lo truenos retumbaron en la prensa. Reacciones de los demás equipos, declaraciones fuertes, altisonantes como la de Joan Laporta que aprovechaba una conferencia en torno al Fair Play en la inauguración de una Expo Deportiva para hablar de la presencia continua de José María Aznar en el palco del Real Madrid “…si Aznar va a 10 juegos, los 10 son del Real Madrid, y esto pesa”

Afortunadamente, la fecha FIFA trajo como un bálsamo un partido de la Selección de España ante Perú y los jugadores del Real Madrid y Valencia se encontraron ahora como compañeros, bromearon, se abrazaron, jugaron juntos y platicaron del tema ya con más calma y tranquilidad, como una anécdota. A fin de cuentas, el error fue del árbitro.

Incluso, Florentino Pérez, el Presidente del Real Madrid se dio tiempo de poner en primera plana su próximo fichaje. En pleno viaje con la Selección española, se acercó a Joaquín, jugador del Betis y al oído le dijo algo, ante todo la prensa. Nadie oyó, pero “Vestirás de Blanco” es la frase que se le adjudica al directivo merengue.

Mientras todo esto sucede, mientras Valencia aparece como víctima y el Madrid, con indiferencia recurre a su posición de mejor equipo del mundo para evitar mojarse en esta tormenta pasajera, hay alguien que vive un infierno.

El árbitro central del partido Real Madrid – Valencia, el murciano Tristante Oliva es el centro de todas las miradas, es acosado por la prensa y no encuentra consuelo al desastre que ocasionó haber escogido un mal momento para marcar un penalti.

Este miércoles, en la sesión de pruebas físicas para los silbantes españoles en la Ciudad del Futbol, Oliva llegó temprano, atendió amablemente a la prensa pero no dio declaraciones “…prefiero no decir nada”,  pedía a algún reportero mientras su cara se mostraba tensa, un tanto desencajada.

Tristante se encerró en su habitación y no salió más que para lo indispensable. En las pruebas, se mostró cansado, anímicamente deshecho, rezagado en la prueba de 2,000 metros en la que comúnmente corre al paso del pelotón sin ningún problema, mientras sus compañeros silbantes le lanzaban gritos de apoyo desde afuera de la pista.

Los demás árbitros se acercaban, cruzaban palabras de aliento y de apoyo. La mayoría de las gentes que sabían por el infierno que estaba pasando este hombre estaban ahí, todos ellos, en algún momento se habían equivocado, tal vez no con el fenómeno mediático que provocó este silbatazo, pero si otorgándole o quitándole puntos injustamente a algún equipo.

Tristante Oliva no pudo soportar el nerviosismo, la tensión y el esfuerzo físico. Al realizar la prueba de velocidad se combinó todo, el organismo reaccionó y el juez tuvo que vomitar. Todavía se quedó a la última prueba y la pasó. Acabó un día más dentro del Infierno.

“…los árbitros se han equivocado, se equivocan y se equivocarán siempre, pero lo que está claro es que no se puede presionar tanto a una persona” comentaba uno de los árbitros que estaban en la Ciudad del Futbol.

Casi todos a los que nos interesa el futbol supimos del “penal que el árbitro le regaló al Madrid”, pero ¿alguno de Ustedes había pensado en el árbitro como un ser humano? ¿Alguno imaginó que el silbante quiere, igual que un jugador, tener una buena actuación en la cancha? ¿Imaginaron a la familia del Juez, a sus hijos en la escuela, a su esposa viéndolo por la TV?

Al menos yo, antes de escribir esta nota, no lo había hecho.

[mt][foto: Mexsport]

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