Woodgate debutó, marcó un autogol y fue expulsado con los madridistas

Si Jonathan Woodgate llevaba trece meses soñando con el debut con la camiseta del Real Madrid, ni en sus peores pesadillas habría pensado en algo como lo que vivió contra el Athletic, con un gol...
 Si Jonathan Woodgate llevaba trece meses soñando con el debut con la camiseta del Real Madrid, ni en sus peores pesadillas habría pensado en algo como lo que vivió contra el Athletic, con un gol en propia puerta y una expulsión.

MEDIOTIEMPO | Agencias22 de Septiembre de 2005

Si Jonathan Woodgate llevaba trece meses soñando con el debut con la camiseta del Real Madrid, ni en sus peores pesadillas habría pensado en algo como lo que vivió contra el Athletic, con un gol en propia puerta y una expulsión.

El defensa inglés no se lo podía creer. Tampoco el resto de sus compañeros. Hasta el gol en propia puerta había rayado a un buen nivel. Rápido en el corte pese a la inactividad y sobre todo bien por alto, faceta en la que mejor se desenvuelve.

Pero a los 25 minutos llegó la primera jugada trágica para él. Un centro sin aparente peligro desde la banda izquierda lo cabeceó, con tan mala suerte que descolocó a Iker Casillas. Era el 0-1. El Bernabéu se quedó mudo. El también. El primero que reaccionó fue Francisco Pavón. Enseguida fue a darle ánimos y a levantarle la moral. Woodgate se llevaba las manos a la cabeza mientras por su cabeza debían de pasar cientos de imágenes.

Porque lo suyo ha sido un verdadero calvario en los últimos meses. Cientos y cientos de vueltas corriendo al terreno de juego en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para olvidar una lesión que sufrió hace diecisiete meses, cuando era jugador del Newcastle.

Aquí, ya en Madrid, nunca perdió la sonrisa ni en los peores momentos. El mes de agosto del año pasado ya empezó a hablar en español. Así se expresaba siempre con los periodistas, a los que nunca les negaba el saludo y las bromas.

En el último trofeo Santiago Bernabéu vivió sus primeros minutos con la camiseta madridista. El público le dio una ovación y contra el Athletic los hechos volvieron a repetirse.

La gente, consciente del sufrimiento del central en los últimos meses, le indultó en cuanto se marcó en propia puerta. Y dos minutos después se fue al área contraria en un saque de esquina para marcar. Se le vio por momentos obsesionado por contrarrestar su gol. Tanto que se quedó en una segunda jugada como delantero centro mientras su equipo perdía el balón y los bilbaínos se lanzaban al contra golpe en un dos contra uno contra Francisco Pavón.

En el minuto 44 vio la primera cartulina amarilla, justa, por una dura entrada sobre Gurpegui, que incluso tuvo que ser atendido en la banda.

Pero aún quedaba lo peor para él. En el minuto 67 veía la segunda cartulina amarilla, también muy justa por derribar a un rival cuando había perdido la posición.

El futbolista con la mirada perdida, abandonaba el campo ante una tremenda ovación del público, que pagó con el árbitro del encuentro, Undiano Mallenco, la expulsión. El se marchó del campo aplaudiendo a la gente el apoyo y, eso sí, deseando que su equipo consiguiera la victoria.

Atrás quedaron muchos meses, desde que el 21 de agosto de 2004 el Real Madrid le presentara como el principal refuerzo para la criticada defensa junto al argentino Walter Samuel, aunque llegara lesionado.

El 8 de octubre, en su primer entrenamiento con sus nuevos compañeros, "Woody" volvía a ver la peor cara del fútbol. Sufría una recaída y los peores augurios se confirmaban en las numerosas pruebas médicas que le efectuaban hasta en Estados Unidos, donde diseñaron su tratamiento de recuperación.

Desde entonces y hasta hoy, meses a contrarreloj para cicatrizar la herida. Desde este partido contra el Athletic ya puede considerarse jugador del Real Madrid. Aunque lo ´celebrara´ con un gol en propia puerta y viendo el final del encuentro en el vestuario.

[EFE][foto: EFE]

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