Las ausencias del Campeón

La ausencia de Ronaldinho, las dudas en el sistema defensivo, el precario estado físico del equipo y los problemas para materializar las ocasiones de gol han ahogado al Barcelona en los dos...
 La ausencia de Ronaldinho, las dudas en el sistema defensivo, el precario estado físico del equipo y los problemas para materializar las ocasiones de gol han ahogado al Barcelona en los dos últimos partidos disputados ante rivales de empaque (Chelsea y Re

MEDIOTIEMPO | Agencias23 de Octubre de 2006

  • Sólo Messi e Iniesta parecen estar a buen nivel

La ausencia de Ronaldinho, las dudas en el sistema defensivo, el precario estado físico del equipo y los problemas para materializar las ocasiones de gol han ahogado al Barcelona en los dos últimos partidos disputados ante rivales de empaque (Chelsea y Real Madrid).

No es un problema de futbol. El Barcelona, como en Londres o en Madrid, juega mejor que el rival, pero la diferencia está en que los rivales tienen más consistencia y más pegada, algo que el equipo de Frank Rijkaard parece haber perdido con la baja por lesión de Samuel Eto´o.

El Barça, el doble Campeón de Liga, el vigente Campeón de la Champions, anda deprimido. Le falta contundencia en su juego, tiene lagunas defensivas y se adivina una travesía compleja mientras Ronaldinho siga desaparecido y al equipo le falte físico.

Puede ser consecuencia de una pretemporada mal planificada, algo habitual entre los grandes equipos, a los que les resulta complicado compaginar las necesidades físicas con las económicas, o un problema de dinámica de grupo, a pesar de que el Barcelona sigue siendo el líder de Primera y depende de sí mismo para continuar adelante en Europa.

Ante todo, preocupa el estado de Ronaldinho. El mejor jugador mundial, el que ha desequilibrado los partidos desde su llegada a Barcelona, simplemente no está. No desborda en el uno contra uno, no tiene la clarividencia de antaño, no tiene punta de velocidad y sin él, el equipo de Rijkaard debe buscar otras alternativas.

Las tenía mientras Samuel Eto´o, en su frenética carrera hacia el “Balón de Oro”, marcaba casi a diario. El camerunés incordiaba a los defensas, presionaba y marcaba, pero el africano está lesionado y no se le espera hasta dentro de unos cuatro meses.

Ronaldinho, que insiste en que continúa "siendo el mismo" jugador que maravilló al mundo del futbol hasta antes del Mundial, se someterá esta semana a un plan físico específico, con la idea de recuperar algunas de las sesiones de pretemporada que se perdió.

Pero Eto´o o Ronaldinho no son los únicos ausentes. Deco, otro de los jugadores importantes del equipo, está a un nivel desconocido y brilla tanto en la recuperación como sucumbe creando.

La defensa, a pesar de las importantes incorporaciones de los juventinos Gianluca Zambrotta y Lilian Thuram, tampoco anda muy fina, especialmente en el eje, donde Puyol y Márquez no están al nivel del pasado.

A Rijkaard se le ve desesperado. En un intento por cambiar las cosas, incluso decidió en el Bernabéu variar su sistema táctico, prescindir del mediocentro defensivo, posición que normalmente ocupan Edmilson y Motta, y alinear a tres jugadores creativos como centrocampistas (Iniesta, Xavi y Deco).

Pero tampoco dio resultado, sobre todo porque su equipo encajó un gol en el minuto 2 y ya no reaccionó. Hasta la fecha sólo dos jugadores (Messi e Iniesta), al margen del meta Víctor Valdés, parecen estar a buen nivel.

Messi es el más destacado. El argentino se echó el equipo a sus espaldas en los dos últimos envites, salvó un punto importantísimo en Bremen (1-1), pero Leo no puede desbordar, centrar y rematar; para ello necesita la colaboración de Gudjohnsen, que no es un delantero centro al uso, o de Saviola, quien poco a poco va entrando en el equipo y podría convertirse en el próximo “nueve” titular.

La clarividencia de Iniesta es otra de las escasas buenas noticias que genera el equipo de Rijkaard. El albaceteño está ante su gran Temporada, la frescura de su juego y la mejora en su físico son evidentes, pero le faltan apoyos.

En todo caso, el Barcelona tiene una semana de relativa pausa. Juega el miércoles un partido copero ante el Badalona (Segunda B) y el sábado se mide al Recreativo de Huelva en el Camp Nou. A partir de la próxima semana, vuelven las emociones fuertes: el martes ante el Chelsea, en un partido capital para el futuro europeo, y el siguiente fin de semana visita a Riazor.

[EFE][foto: EFE]

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