Roberto Carlos deja al Bernabéu sin su 'cañón' brasileño

Roberto Carlos (Sao Paulo, 10-04-75) finaliza la etapa más importante de su carrera, tras once años en un Real Madrid con el que lo ha ganado todo, deja al estadio Santiago Bernabéu sin su "cañón"...
 Roberto Carlos (Sao Paulo, 10-04-75) finaliza la etapa más importante de su carrera, tras once años en un Real Madrid con el que lo ha ganado todo, deja al estadio Santiago Bernabéu sin su "cañón" preferido y huérfana la banda izquierda, para enfocar su ú

MEDIOTIEMPO | Agencias6 de Junio de 2007

  • Es la mejor persona que he encontrado en el mundo del futbol: Beckham
  • El extranjero más ganador en la historia del Real Madrid

Roberto Carlos (Sao Paulo, 10-04-75) finaliza la etapa más importante de su carrera, tras once años en un Real Madrid con el que lo ha ganado todo, deja al estadio Santiago Bernabéu sin su "cañón" preferido y huérfana la banda izquierda, para enfocar su último proyecto como jugador en el Fenerbahce.

Roberto Carlos ha cumplido su palabra. Se va del Real Madrid. Su decisión se gestó en caliente, la noche en la que el conjunto blanco sufrió su última debacle europea, en Munich, ante el peor Bayern de la última década, con un bote extraño del balón transformado en mal control del brasileño que costó, a los diez segundos, un gol que volteó la eliminatoria.

No aguanta más presión. Sus espaldas son anchas, pese a su 1,68 de altura, pero su final madridista se asimila al de su etapa en la Selección Brasileña. Otro fallo decisivo en el Mundial de Alemania 2006, en el marcaje a Henry en una falta lateral, cuando se agachó a colocarse las medias, costó la eliminación de Brasil y desató airadas críticas sobre él.

Tras Munich se repitió el capítulo. Llegó a casa de madrugada, descolgó el teléfono y llamó a su país. Su madre le dio el impulso que necesitaba. La decisión estaba tomada. De nada sirvió que el Real Madrid hubiese anunciado su renovación, junto a la de Guti, meses atrás.

El segundo capitán firmó horas después. El tercero nunca estampó su firma en un contrato que se negaba a aceptar por tres cláusulas que siempre ha pensado insultaban su historial en el club.

Once años después, Roberto Carlos se marcha con su gran valedor en el banquillo. Llegó, sin hacer ruido, en el nuevo proyecto de Fabio Capello, con Lorenzo Sanz como Presidente, junto a su íntimo Clarence Seedorf, Davor Suker y Pedja Mijatovic, ahora Director Deportivo.

Por 600 millones de pesetas el Real Madrid compró al Inter de Milán a un jugador que se adueñó desde el primer día de la banda izquierda y que hizo vibrar al Bernabéu con su velocidad endiablada, sus subidas al ataque y, sobre todo, su "cañón".

Tras Puskas no se recordaba una potencia en el lanzamiento similar. Sus faltas daban la vuelta al mundo, como la antológica lograda con Brasil ante Francia el 3 de junio de 1997, con un efecto imposible que dejó boquiabierto a todo el estadio "Gerland" de Lyon. Y sus títulos con el Real Madrid se fueron sucediendo. Desde su primera Liga nada más llegar a la deseada séptima Copa de Europa, la octava y la novena.

Los números como madridista le alzan como el mejor extranjero de la historia. Es el que más veces ha defendido la camiseta, más de 400, y su palmarés señala la consecución de tres Ligas, tres Copas de Europa, una Supercopa de Europa, dos Copas Intercontinentales y tres Supercopas de España. Sólo le ha faltado el reconocimiento individual de un Balón de Oro o premio FIFA a jugador del año. Pagó caro ser un defensa, pese a su vocación ofensiva, y fue segundo en ambos en 2002 y 1997, respectivamente.

Su simpatía ha ido ligada a una ironía que provocó algún desencuentro con su afición, que ha sabido perdonarle y cada partido le dedica un cántico inconfundible con su nombre. Siempre estuvo un escalón económico por debajo de los "galácticos" Zidane, Figo o Beckham. Y nunca lo llevó bien. El inglés, uno de sus mejores amigos, le define como "la mejor persona" que he encontrado en el mundo del futbol. A los suyos nunca les falla.

Su sueño se fue torciendo con la edad. La retirada vestido de blanco no se cumplirá y el Real Madrid ya le echa de menos y sondea el mercado. Roberto señala a su compatriota Marcelo como su heredero. Sigue sus pasos pero desde el club creen que aún le queda y barajan una cesión. Cicinho, que ha insistido hasta el final, empieza a creer que el ídolo de los laterales dice adiós al Real Madrid y a la Liga.

"Me quedan tres años de futbol. Ha llegado mi hora para disfrutar, alejado de presiones. Jugadores más grandes, como Hierro, Figo o Zidane se fueron en su día del Real Madrid tras ganar todo. Es mi hora. No hay marcha atrás", dijo Roberto Carlos.

[EFE][foto: EFE]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×