Zaragoza 4-1 Villarreal... Guillermo Franco no tuvo participación

El Real Zaragoza resucitó frente al Villarreal (4-1), tras la dolorosa goleada de la pasada jornada contra el Atlético de Madrid (4-0) y después una semana de pasión por el incidente entre el...
 El Real Zaragoza resucitó frente al Villarreal (4-1), tras la dolorosa goleada de la pasada jornada contra el Atlético de Madrid (4-0) y después una semana de pasión por el incidente entre el argentino Andrés D'Alessandro y el técnico Víctor Fernández

MEDIOTIEMPO | Agencias28 de Octubre de 2007

  • El Zaragoza dominó el encuentro

-Sigue la Liga española por Medio Tiempo

El Real Zaragoza resucitó frente al Villarreal (4-1), tras la dolorosa goleada de la pasada jornada contra el Atlético de Madrid (4-0) y después una semana de pasión por el incidente entre el argentino Andrés D';Alessandro y el técnico Víctor Fernández.

Tanto los cuatro tantos encajados frente a los colchoneros, como el "asunto D';Alessandro", han supuesto el revulsivo de un equipo que hasta ahora caminaba por la Liga con más pena que gloria y con más sombras que luces, pero que frente al Villarreal jugó su mejor partido en casa de la temporada y recordó al de los mejores momentos de la pasada.

Por contra, el Villarreal mantuvo el tipo en el primer periodo, pero el segundo tanto fue un mazazo, que unido al cansancio del encuentro de Copa de la UEFA disputado el pasado jueves, supusieron un lastre que no fue capaz de arrastrar.

Tras un inicio titubeante, el conjunto local comenzó a combinar y llegar a las inmediaciones del área del uruguayo Sebastián Viera, momento a partir del cual el juego comenzó a entrar en rachas alternas de dominio.

Ninguno de los dos conjuntos quería ceder el balón y los dos luchaban por recuperarlo para intentar marcar el ritmo, cosa que nadie consiguió completamente.

El equipo de Víctor Fernández dio mejores sensaciones que en los últimos encuentros y pareció haber encontrado una mejor línea de juego.

La primera gran oportunidad del encuentro correspondió al conjunto maño en una jugada de contragolpe que finalizó Diego Milito con un remate que salvó a un metro de la línea de gol el central francés Pascal Cygan.

A partir de ahí, se desarrolló un juego con llegadas y bastantes opciones de marcar para ambos conjuntos, siendo la mejor del equipo castellonense una falta botada por Marcos Senna en el minuto 20 que cogió ligeramente adelantado a César Sánchez, quien tuvo que hacer un escorzo a una mano para evitar que el Submarino Amarillo se adelantara en el marcador.

El Zaragoza, liderado en el medio campo por un Alberto Zapater que cortaba, organizaba y hacía gala de un despliegue físico impresionante, comenzó a adueñarse de la zona medular y a controlar algo más el balón que su oponente superada la media hora.

Precisamente tras un despeje de la zaga del equipo del chileno Manuel Pellegrini apareció por el carril derecho el joven jugador de la cantera zaragocista para poner un preciso centro a la cabeza del brasileño Ricardo Oliveira que, a bocajarro, abrió el marcador para los maños aunque el tanto fue muy protestado, especialmente por Javi Venta que reclamó falta del jugador sudamericano.

Tras el descanso, los visitantes, con la inclusión del italano Giuseppe Rossi, avisaron de que iban a por todas. Dos minutos después de comenzado el juego, llegó una inmejorable ocasión para los foráneos en una jugada de Rubén Gracia "Cani" que puso un balón al italiano en el área pequeña que sin embargo no supo empujar a gol.

Y como el futbol tienen leyes escritas que se cumplen con cierta regularidad, el Zaragoza desempolvó aquella que dice que quien perdona paga y tres minutos después hacía subir el 2-0 al marcador por medio de Oscar González tras una jugada de presión local, al portero primero y a Bruno Soriano después y que acabó dejándose el balón detrás, para finalizar con el zaragocista batiendo suavemente al portero uruguayo con una vaselina sobre su salida.

Este tanto fue un portazo contundente al encuentro porque, aunque restaban todavía cuarenta minutos, el Villarreal ya no volvió a mostrar su peligrosidad como había hecho en la primera mitad.

Dominaba el juego pero no inquietaba al Zaragoza que se mostraba muy sólido atrás y ponía en la contra la velocidad que prácticamente no había mostrado hasta este encuentro.

En uno de estos contraataques, en el minuto 66, Sergio García fue objeto de penalti que lanzó Diego Milito para colocar el 3-0 y cerrar definitivamente la suerte del encuentro, si es que ya no lo estaba con anterioridad.

En medio de un festival de juego aragonés ante un alicaído Villarreal llegó el cuarto tanto, tras un magnífico pase de Oscar a Sergio García, que supo definir perfectamente.

El tanto del galo Robert Pirés, en el minuto 82, y tras un barullo en el área, llegó demasiado tarde como para siquiera inquietar al Zaragoza que se llevó una victoria mucho más cómoda de lo que se pensaba antes del encuentro.

-Sigue la Liga española por Medio Tiempo

[EFE][foto: EFE]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×