La fragilidad de Andrés Guardado

Cada temporada es lo mismo con Andrés Guardado. Desde que llegó al Deportivo La Coruña en el verano del 2007 el mediocampista mexicano se ha lesionado por lo menos en una ocasión cada campaña...
El mexicano Andrés Guardado ya se encuentra de vacaciones junto a cuatro de sus compañeros, mientras el resto de la plantilla del Deportivo La Coruña prepara el choque de ida de los Octavos de Final de la Copa del Rey ante Córdoba.
 El mexicano Andrés Guardado ya se encuentra de vacaciones junto a cuatro de sus compañeros, mientras el resto de la plantilla del Deportivo La Coruña prepara el choque de ida de los Octavos de Final de la Copa del Rey ante Córdoba.  (Foto: Reuters)
Ciudad de México -
  • El mediocampista mexicano ha sufrido con las lesiones desde que está en el Deportivo La Coruña

Cada temporada es lo mismo con Andrés Guardado. Desde que llegó al Deportivo La Coruña en el verano del 2007 el mediocampista mexicano se ha lesionado por lo menos en una ocasión cada campaña dentro de la Liga Española. Luego de haber estado fuera de las canchas durante dos meses debido a que se lastimó la pierna izquierda durante un entrenamiento con la Selección Mexicana previo al encuentro amistoso contra Venezuela el 11 de octubre pasado, y que después en noviembre recayó durante un entrenamiento con el cuadro gallego, Guardado reapareció este sábado en el campeonato ibérico frente al Sporting de Gijón, pero se resintió de la microrrotura fibrilar en los isquiotibiales del muslo y salió de cambio al minuto 30. Lo ocurrido este día en Riazor no fue otra cosa que la historia de nunca acabar para Guardado, pues en tres años y medio que lleva como jugador del Deportivo, ya se ha tenido que ausentar en seis distintos periodos por cuestión de lesiones. A principios de febrero del 2008, en su primera campaña como deportivista, Andrés se perdió prácticamente toda la segunda vuelta del torneo por una rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha que padeció en un duelo frente al Betis. Incluso, el mexicano viajó hasta Guadalajara para recibir tratamiento por parte de los servicios médicos del Atlas. Al siguiente año Guardado cambió de pierna lastimada, pues fue la izquierda la que lo tuvo de baja por espacio de un mes y medio. El 19 de enero del 2009 recibió la confirmación de padecer una rotura fibrilar en el gemelo de la pierna izquierda. El “Principito” sufrió esa situación en un cotejo contra el Barcelona en el Camp Nou, al disputar un balón con el brasileño Dani Alves. En este 2010 que está por concluir, Guardado ya lleva tres lesiones que han provocado que no sea un jugador regular en el esquema del técnico Miguel Ángel Lotina. Primero, el 10 de enero recibió una patada de Javad Nekounam en un duelo frente al Osasuna, y la resonancia magnética a la que fue sometido reveló una rotura de fibras traumática en la unión miotendinosa distal del gemelo interno, de la cual se recuperó antes del tiempo estimado y reapareció el 14 de febrero. Frente a tantas lesiones, el médico del Deportivo Ramón Barral, en algún momento reconoció que Andrés es un futbolista propenso a lastimarse continuamente. “Creo que no es un jugador vulnerable, pero sí es un jugador muy sacrificado, que se entrega siempre y claro que este tipo de jugadores tienen más riesgo de lesionarse, y es tremendamente sacrificado, pero frágil, para nada”, manifestó Barral. El 19 de marzo se resintió durante una práctica del equipo gallego, y el técnico Lotina se declaró culpable porque lo obligó a esforzarse cuando no estaba para ello en un entrenamiento. El volante azteca se retiró del club tras sentir molestias en el sóleo (un músculo de la pierna izquierda). “Estoy molesto conmigo mismo, no podemos echar la culpa a los médicos de todo, esta vez el culpable soy yo. Me dijo que estaba muy cansado y le dije que entrenara al 60 por ciento. Si le hubiese sacado del entrenamiento, no estaríamos hablando de esto ahora. Tenía que haber reaccionado mejor”, lamentó el entrenador. El Depor ha tenido que acostumbrarse en los últimos años a las ausencias prolongadas de Guardado y siempre por lesiones musculares. Y hay más ejemplos, ya que en abril se rompió el aductor medio de la pierna derecha. El 18 de abril Guardado regresó a la enfermería luego de haberse lastimado en un partido contra el Almería, y a partir de entonces ya no volvió a jugar en el resto de la temporada. Ya en la presente campaña ocurrió lo de octubre con el Tricolor, la posterior recaída en noviembre, y hoy de nuevo se resintió de la lesión en su reaparición con el Deportivo.

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