La historia de cómo Mou arropó a un mexicano en el Real Madrid

En su historia hay adversidad, un sueño, un héroe y un final feliz, y por inverosímil que parezca, el héroe de Abel, quien se gana la vida encerando pisos en Los Ángeles, se llama José Mourinho,...
 En su historia hay adversidad, un sueño, un héroe y un final feliz, y por inverosímil que parezca, el héroe de Abel, quien se gana la vida encerando pisos en Los Ángeles, se llama José Mourinho, entrenador del Real Madrid.
Ciudad de México -
  • Abel Rodríguez trabaja en Los Ángeles encerando pisos
  • Mou lo integró a su Cuerpo Técnico en los juegos ante el Barça y el United
  • El mexicano de 41 años conoció a CR7, CH14, Maradona y Sir Alex Ferguson

Como un cuento increíble sacado de algún libro de fantasía, la historia de Abel Rodríguez, un trabajador mexicano en Estados Unidos, sorprende y conmueve gracias a la magia del futbol. En su historia hay adversidad, un sueño, un héroe y un final feliz, y por inverosímil que parezca, el héroe de Abel, quien se gana la vida encerando pisos en Los Ángeles, se llama José Mourinho, entrenador del Real Madrid. Abel Rodríguez contó su historia a Sports Ilustratred y relató cómo el luso, además de ser el responsable de que conociera a Cristiano Ronaldo, Ferguson y Javier Hernández, también lo arropó y permitió que viviera la experiencia de ser un integrante más del equipo más ganador de la historia. La familia Rodríguez abandonó México y llegó a California cuando Abel tenía 8 años. A esa edad, recuerda, ya era un fanático del futbol europeo. Hoy, con 41 años, el trabajador mexicano puede presumir haberse codeado con grandes figuras del balompié mundial… y todo ello gracias a Mou. Todo empezó hace siete años. Sabedor de que el portugués gusta de hacer Pretemporada en California, Abel se tomaba dos semanas de “vacaciones” cada verano para participar como voluntario en los entrenamientos. No había paga, pero la satisfacción de estar cerca de su pasión era más que suficiente. Esa pasión fue la que lo movió a enlistarse a la aventura de viajar a Europa y buscar vivir en carne propia el Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona…. “Estaba muy indeciso de hacerlo, pero el coraje me lo imprimió mi esposa que me dijo: ‘deberías ir, siempre ha sido tu sueño’”, relató. No tenía boletos, no tenía hospedaje, pero alentado por su familia arribó a Madrid el 28 de febrero. Recuerda que llegó a Valdebebas, le negaron el acceso al entrenamiento y esperó un par de horas en el frío. Fue entonces cuando Mou salió de las instalaciones blancas y su sueño comenzó. “Fue un milagro que lo haya visto. Vi a Abel sentado en la banqueta. Siempre hay mucha gente afuera, pero le dije a mi asistente Rui Faria... ¡para!, es el chico de los Ángeles”, fueron las palabras del estratega… y continuó la conversación: -"Amigo ¿qué estás haciendo aquí?" -“Vine a visitarlos. Es la primera vez que estoy en Europa y mi sueño siempre ha sido venir y ver un juego, esperaba poder ver el Clásico. -“Pero ya no hay entradas, ¿en dónde te estás quedando?” -“Todavía no he visto eso”, contestó el mexicano, quien minutos después quedó “paralizado”… El DT merengue lo canalizó al hotel de concentración del equipo, lo invitó a presenciar el entrenamiento previo a recibir al Barcelona y le dio acceso en primera fila al Santiago Bernabéu para presenciar el juego que terminó en triunfo blanco. Esa noche, tras la victoria, estuvo en el vestuario y conoció a Cristiano Ronaldo, además de Maradona, quien fue el invitado de honor del luso. Pero la magia no terminaba ahí… “Irás a Manchester con nosotros y trabajarás como uno más del equipo. Nos ayudarás y vivirás tu gran sueño... ver la Champions League desde adentro”, era la segunda sorpresa que le tenía el técnico, quien corrió con todos los gastos del mexicano. En ese momento, Abel comenzó a llorar. El 2 de marzo vio ganar al Madrid en el Bernabéu y tres días después estaba en Manchester, con la indumentaria del equipo merengue y ayudando a Mourinho como un miembro más de su Cuerpo Técnico. El 5 de marzo pisó Old Trafford, estuvo con el equipo en el túnel antes de saltar al campo y conoció a Sir Alex Ferguson, además de su compatriota, Javier Hernández. El goleador azteca se le acercó, platicó algunos momentos con él y le dijo que le regalaría su playera después del partido. Lo que no sabía Abel es que Mourinho le había hablado al “Chicharito” acerca de su amigo mexicano y le pidió aquel favor. “Me trataron como si fuera parte del equipo. Ya tengo algo para contarles a mis nietos”, asegura Rodríguez, quien después de presenciar el triunfo español en el “Teatro de los Sueños”, festejó en el vestuario y regresó con el equipo a Madrid.    Abel tiene como recuerdos las camisetas autografiadas del “Chicharito”, Özil, Kaká y Michael Essien, así como los botines de Kaká, e incluso uno de los balones de juego. También puede presumir la firma de Sir Alex en uno de sus libros de futbol. Ya de regreso en Los Ángeles y con una increíble historia que contar, Abel Rodríguez siempre estará agradecido con Mourinho, quien materializó su sueño y además le “agradeció” el haberse convertido en “El amuleto merengue”. “Todo el mundo en el Real Madrid estaba feliz. Sé que es un gran trabajador y una gran persona... la gente decía que se tenía que quedar, estuvo con nosotros y ganamos los dos partidos”, dijo el luso sobre el mexicano.

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