Aguirre afronta su primera crisis en el Espanyol

La etapa del mexicano Javier Aguirre al frente del banquillo del Espanyol atraviesa su peor momento desde que fichó hace casi un año, con el equipo situado a tres puntos de los puestos de descenso.
La etapa del mexicano Javier Aguirre al frente del banquillo del Espanyol atraviesa su peor momento desde que fichó hace casi un año, con el equipo situado a tres puntos de los puestos de descenso.
 La etapa del mexicano Javier Aguirre al frente del banquillo del Espanyol atraviesa su peor momento desde que fichó hace casi un año, con el equipo situado a tres puntos de los puestos de descenso.  (Foto: )
Barcelona, España (Reuters) -
  • El Vasco llegó al cuadro catalán tras la destitución de Mauricio Pochettino

La etapa del mexicano Javier Aguirre al frente del banquillo del Espanyol atraviesa su peor momento desde que fichó hace casi un año, con el equipo situado a tres puntos de los puestos de descenso. El técnico fue el primero en utilizar la palabra "crisis". Lo hizo después de la última derrota, contra el Sevilla en Cornellà-El Prat (1-3). Afirmó, además, que estaban "en la cuerda floja y sin crédito". Un plural en el que se incluyó a él mismo, consciente de que su cargo puede ser cuestionado si la dinámica no mejora. Un guión muy distinto al que protagonizó el preparador cuando firmó su contrato en los despachos del estadio. O cuando renovó el pasado verano, por una Temporada. El “efecto Aguirre” era incuestionable entonces, tras relevar a Mauricio Pochettino y reanimar a un equipo hundido anímicamente y en la clasificación. El Consejo de Administración, de todas formas, ha mostrado públicamente su apoyo al entrenador mexicano. El Presidente del Espanyol, Joan Collet, no duda de que tanto él como su plantilla de futbolistas tienen capacidad para dar un golpe de timón y alejarse de los puestos de peligro de la tabla. Todavía queda mucha Liga. Los jugadores mantienen la fe en la receta del técnico: intensidad, orden y solidaridad defensiva. La misma que les llevó a situarse en los puestos europeos al principio de temporada. El vestuario está unido. Pero ahora, pese a mantener su compromiso intacto, los resultados no están acompañando al Espanyol. Numéricamente la mala racha blanquiazul en estas últimas ocho jornadas es evidente, más allá de los cuatro puntos conseguidos. Durante esta trayectoria de ocho partidos, el equipo ha firmado cuatro goles a favor y trece en contra. Además, ha caído contra rivales, en principio, directos como Getafe (0-2), Elche (2-1) o Levante (3-0). Las alarmas están encendidas en Cornellà-El Prat. Con contención, pausa y sin histerismos, pero lo están. Javier Aguirre asume que debe encontrar la fórmula para cambiar esta dinámica cuanto antes tras el parón de Liga por los compromisos internacionales. "Empezamos de cero", subrayó tras el Sevilla. No se descartan cambios en el once y en el dibujo táctico del mexicano próximamente. Pese a todo, lo que el cuerpo técnico tiene muy claro es que no renunciará al sello de identidad que ha dado tantas alegrías al bloque: la intensidad. Está en su ADN. Así lo dijo el preparador y es algo completamente intocable. El próximo partido determinará si esta reflexión funciona. El Rayo recibe al Espanyol el 24 de noviembre, a las 17.00 horas (16.00 GMT). El rival es decimoctavo en la tabla, pese a ganar la última jornada al Celta, y sus urgencias son más acentuadas que las blanquiazules. Los blanquiazules buscan otro “efecto Aguirre”.

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