Las Águilas no se cansan de volar... El 'Piojo' en plan grande

Así, el América vuela en las alturas e invita a sus aficionados a que regresen al Coloso de Santa Úrsula.
Así, el América vuela en las alturas e invita a sus aficionados a que regresen al Coloso de Santa Úrsula.
 Así, el América vuela en las alturas e invita a sus aficionados a que regresen al Coloso de Santa Úrsula.

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca-  Domingo 13 de febrero de 2005 ante una pésima entrada Las Águilas vuelan en las alturas. Con un futbol efectivo y contundente, la escuadra dirigida por Mario Carrillo se impuso cuatro goles a uno a los Jaguares de Chiapas y confirmó que la reconciliación con su afición puede estar cerca. Mención aparte merecen Guillermo Ochoa y Claudio López, quien, sin duda, atraviesa su mejor momento desde que arribó con bombo y platillo al futbol mexicano.PRIMER TIEMPOLos emplumados rápidamente se hicieron sentir en sector defensivo, pues el tridente conformado por Blanco, Kléber y Claudio López, mostró su calidad desde los primeros minutos de la contienda, cuando un contragolpe bien orquestado concluyó con disparo cruzado del “Piojo”, mismo que fue atajado de forma apurada por Omar “Gato” Ortiz. La presión azulcrema se mantuvo y encontró un justo premio por conducto de Ricardo Rojas, quien alcanzó a peinar un cobro de tiro libre realizado por Pável Pardo para poner los cartones en movimiento. Tras la anotación, se esperaba que el panorama del partido se esclareciera para el conjunto de casa, sin embargo, los pupilos de José Luis Trejo no tardaron en reaccionar, comenzaron a tener la de gajos y se encontraron con el tanto de la igualada seis minutos después de haber recibido el golpe azulcrema. Adrián García Arias se anticipó a la retaguardia americanista, prolongó el esférico con la testa y lo incrustó en el ángulo derecho de la puerta defendida por Guillermo Ochoa, quien tuvo cierto grado de culpa al tardar demasiado en reaccionar. Los malos presagios en torno al equipo de Coapa no tardaron en aparecer. Los errores en la zona de seguridad han sido una constante, y el temor de volver a ser víctima de sus propias equivocaciones se hizo presente, no obstante, una genialidad de Kléber rompió con la tranquilidad felina y le devolvió la ilusión a la parcialidad emplumada, que se había apagado a raíz de la anotación visitante. El resto estuvo plagado de imprecisiones. Con un América demasiado calculador y unos Jaguares carentes de profundidad, la primera mitad discurrió sin mayores emociones, quedando en el tintero una apretada acción de Pável Pardo sobre Barbosa, que hubiera podido señalarse como tiro penal. SEGUNDO TIEMPO Para la parte complementaria, Mario Carrillo ordenó los ingresos del chileno Rodrigo Valenzuela y José Antonio Castro. Con estas modificaciones, el estratega emplumado buscó ganar solidez en el sector bajo y fortalecer su presencia por los costados. En los instantes iniciales de la reanudación, el conjunto emplumado amenazó a los felinos con un disparo cruzado de Kléber, pero el “Gato” estuvo ausente y se quedó con la de gajos. Los Jaguares, mientras tanto, se dedicaron a ofender con más enjundia que idea. Cerca estuvieron de lograr el empate parcial cuando Adrián García Arias rompió el fuera de juego, mató el balón con el pecho y disparo, sin embargo, Ochoa estuvo en plan grande e impidió que la pelota siguiera su camino. Esa acción por parte del golero americanista abrió la puerta para el triunfo de las Águilas, que sentenciaron el cotejo con un par de contragolpes letales. El primero a los sesenta y dos minutos. Claudio López recibe el esférico, se escapa por el flanco derecho y cruza la pelota para vencer en la salida a Omar Ortiz. El segundo, a los ochenta y tres, el propio artillero argentino es habilitado correctamente por Valenzuela, se quita a un hombre, deja colgado a otro zaguero por medio de la velocidad, enfila hacia Ortiz, quiebra hacia la derecha y envía la de gajos hasta el fondo de las redes. José Luis Trejo buscó modificar sobre la marcha, implementó diversas variantes, pero ninguna de ellas terminó beneficiando el juego chiapaneco, que acabó convirtiéndose en un futbol rutinario y predecible, que dependió en gran medida de las individualidades.

Así, el América vuela en las alturas e invita a sus aficionados a que regresen al Coloso de Santa Úrsula. EL ÁRBITROMalo de Marco Antonio Cueva. Dejó de marcar un tiro penal a favor de los Jaguares de Chiapas y fue cruzado por su asistente en una acción en la que Claudio López tenía todo para marcar el quinto tanto americanista. [mt][foto: Mexsport]

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