El color del Alemania 2-3 Brasil

Faltaban aun unos minutos para el inicio del encuentro Semifinal entre el local, Alemania, y el siempre poderoso Brasil, y las tribunas del Frankenstadion de Nuremberg ya lucían un lleno total.

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPO / MEXSPORT (Enviado)Nuremberg, Alemania 25 de Junio de 2005

Faltaban aun unos minutos para el inicio del encuentro Semifinal entre el local, Alemania, y el siempre poderoso Brasil, y las tribunas del Frankenstadion de Nuremberg ya lucían un lleno total.

La parcialidad alemana, entregada al máximo durante los noventa minutos, era abrumadora mayoría sobre unos cuantos brasileños que bailaban samba y tomaban cerveza en un pequeño resquicio del espectacular inmueble.

Antes del comienzo de las hostilidades, se llevó a cabo una pequeña ceremonia en contra del racismo, debido a que este encuentro fue catalogado como el duelo "Say NO to racism". En ella, tanto Ronaldinho como Michael Ballack tomaron el micrófono y leyeron algunas líneas a favor de la causa.

La aficion teutona coreaba cada acción de sus guerreros y reprochaban al unísono cada decisión del silbante que los perjudicara. Un ambiente espectacular, digno de un partido de esta magnitud.

La fuerza alemana y cierta desesperación brasilena fueron la constante en la primera parte, que concluyó con un vibrante 2-2. Con sus tarros de plástico llenos hasta el borde, los aficionados volvieron a sus lugares para disfrutar de la segunda mitad, que se esperaba igual de emocionante que la primera.

La pasión por el juego y por el dinero que le dejó el portar un anuncio publicitario, llevó a un joven alemán a saltar al campo y ahí, buscar a Robinho quien se preocupaba al ver que las intenciones del "jumper", o tal vez sólo la expresión de su rostro, no se mostraban tan pacíficas. El incidente concluyó con la ya clásica captura y posterior retiro del individuo por parte de los cuerpos de seguridad del estadio, no sin antes una carrera más larga de lo habitual.

La lucha férrea siguió y Brasil sacó la mejor parte. En un descuido alemán, Adriano, el mejor jugador del partido según la FIFA, puso el 3-2 que enmudeció a todo el estadio.

El término del duelo provocó el aplauso de todo el público presente en el Frankenstadion que, por una parte, agradecían el inmenso esfuerzo realizado por los 22 jugadores en la cancha y, por otra, se despedían con tristeza de la posibilidad de ver a su Selección jugar la Final del evento.

[mt / Mexsport]

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