Previo México-Argentina... Es hora de crecer

Los problemas tienen que dejarse de lado. La Selección Mexicana de Futbol está a unas cuantas horas de enfrentar un partido que puede marcar el rompimiento de viejos paradigmas. El balompié azteca...
 Los problemas tienen que dejarse de lado. La Selección Mexicana de Futbol está a unas cuantas horas de enfrentar un partido que puede marcar el rompimiento de viejos paradigmas. El balompié azteca anhela romper su dolosa relación con las derrotas honrosas

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio de Hannover, Alemania. Domingo 26 de junio de 2005 a las 11:00 hrs (Tiempo de México)

Los problemas tienen que dejarse de lado. La Selección Mexicana de Futbol está a unas cuantas horas de enfrentar un partido que puede marcar el rompimiento de viejos paradigmas. El balompié azteca anhela romper su dolosa relación con las derrotas honrosas. La destacada actuación a lo largo de la primera fase quedará en el olvido si es que no se logra un triunfo ante la siempre peligrosa representación argentina. El Tricolor tiene frente a sí mismo la gran oportunidad de iniciar una era, un periodo en el que se comience a dar el salto de simple participante a protagonista. No hay mañana. En duelos en los que la vida va de por medio se conoce a los grandes y a los que aún tienen mucho por aprender. Esperamos que los nuestros ingresen al primer rubro.

La escuadra dirigida por Ricardo La Volpe encuentra sus principales obstáculos en aspectos extradeportivos. El lastimoso asunto de Salvador Carmona y Aarón Galindo se ha convertido no sólo en un acontecimiento que perjudica la imagen del futbol mexicano, sino también en un elemento de distracción para quienes tendrían que estar plenamente concentrados en la batalla que sostendrán frente a los pamperos. Las omisiones del principio, las fantasiosas versiones producidas como efecto inmediato, el acoso de los medios y la acostumbrada inexperiencia de los hombres de pantalón largo han sido temas obligados de conversación. El desempeño sobre el rectángulo verde será asociado irremediablemente al fantasma heredado por los integrantes cruzazulinos.

México tiene virtudes de sobra para derrotar a los argentinos. El estilo de juego desplegado por el conjunto verde en sus presentaciones anteriores da sólidos argumentos para imaginar una posible victoria del comando azteca. La fórmula es sencilla en la teoría y mucho más complicada en la práctica: concentración absoluta y contundencia en el marco rival.

Argentina es considerada como favorita por el peso de una historia que la respalda. La principal diferencia entre los pupilos de José Pekerman y los mexicanos radica en que los de la albiceleste cuentan con el invaluable soporte del pasado. No es lo mismo tener que seguir una línea ya construida que empezar a derrumbar temores añejos.

Las individualidades pamperas no olvidan la derrota sufrida en la Copa América Perú 2004. Las circunstancias y el escenario propician que la venganza se presente como un platillo sumamente atractivo. El espíritu de combate se aprecia claramente en el conjunto sudamericano, que no por obra de la casualidad es considerado como una potencia en el mundo balompédico.

La contienda será de poder a poder. Los antecedentes inmediatos señalan que el partido podría definirse por una diferencia mínima en el marcador. Una jugada a pelota parada o una genialidad de cualquiera de los contendientes tendría las facultades de marcar el rumbo definitivo de las hostilidades.

Alineaciones probables:

MÈXICO: 1 O. Sànchez, 14 G. Pineda, 3 C. Salcido, 4 R. Màrquez, 5 R. Osorio, M. Mèndez, 8 P. Pardo, 11 R. Morales, 7 Sinha, 17 F. Fonseca, 9 J. Borgetti. D.T. Ricardo Antonio Lavolpe.

ARGENTINA: 12 G. Lux, 3 J. Sorìn, 4 J. Zanetti, 16 F Coloccini, 13 G. Rodrìguez, 6 G. Heinze, 18 M. Santana, 17 L. Bernardi, 8 J. Riquelme, 21 L. Figueroa, 9 J. Saviola. D.T. Josè Pèkerman

[mt/mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×