México-Argentina, el partido desde la grada

Odilón Ramos | MEDIOTIEMPO / MEXSPORT (enviado)
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Odilón Ramos | MEDIOTIEMPO / MEXSPORT (enviado)Hannover, Alemania 26 de junio de 2005Faltando todavía un rato para el inicio del cotejo, la cancha de Hannover ya lucía pletórica y los aficionados comenzaban a hacer la ola para amenizar el previo. Vino la dedicatoria del juego a Marc Vivien Foe y con ello un cúmulo de aplausos que sin duda fueron escuchados por el camerunés figura de la Confederaciones pasada.Ya en el juego observamos las constantes llegadas de México, el testarazo de Rafa que zumbaba el travesaño o el tiro de zurda de Sinha que retumbaba el metal. Zanetti jugaba su partido número cien con la albiceleste y marcaba tan jóven y energético como si estuviera debutando con la casaca bicolor, la azul y blanco.El gol de Salcido, de monstruo, corrió toda la milla, desde la línea de meta hasta la otra portería, ahí disparó de derecha y la justicia le es fiel a México cuando Coloccini le desvía la de gajos a un Lux que, asombrado, ve cómo ésta se mece tranquila en la red que ya grita gol. Después vino el gol de Luciano que a fuerza de luchar y luchar lo consigue y permite que el juego se defina desde los trágicos once pasos.Lavolpe escoge a sus cinco tiradores, les pregunta cómo se sienten y arma su pentágono de posibilidades y ellos, uno a uno avanzan, se perfilan y marcan. Campos, en la banca, quería estar vestido de arlequín y adivinar al menos un disparo argentino, Oswaldo se lanzó en todos pero en ninguno acertó la dirección del balón.Para el quinto penal de México, último de la tanda inicial, se observa cómo le susurra Oswaldo a Lux, le dice algo, quizás le advierte que el tirador mexicano que se alista a tirar es un crack. Pineda no le queda mal al meta jaliciense y define con la calma que distingue a los que no le deben nada a nadie, de tres dedos, suevecita, tómala. Toda la banca mexicana se alegra con ese gol, todos excepto Lavolpe que con cariño junta los dedos de su mano derecha y le dice "hijoeputa no me asustes así".Fueron cientoveinte minutos de futbol cerrado, de México que proponía y de una Argentina que supo aguantar hasta el final. Y entonces nos volvimos a quedar justo en la línea, fueron cinco jugadores tricolores que dispararon con calificación de diez inluyendo a Gonzalo que se perfiló como crack y definió como crack. Entonces tocaba el turno del sexto y el jugador nuestro, vestido de verde casi camuflageado con la grama del estadio en Hannover, se perfiló y erró. Así de cruel, en un instante México estaba eliminado.[mt / Mexsport]

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