Inesperado debut para Juan Manuel Lillo

El debut de Juan Manuel no fue el esperado por la afición.  El conjunto sinaloense no mostró orden. San Luis, sin dar una gran demostración futbolística, humilló a los Dorados al son de cuatro...
 El debut de Juan Manuel no fue el esperado por la afición.  El conjunto sinaloense no mostró orden. San Luis, sin dar una gran demostración futbolística, humilló a los Dorados al son de cuatro goles a uno y obtuvo un triunfo fundamental para sus

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO/DORADOSEstadio Alfonso Lastras. Domingo 11 de septiembre de 2005

El debut de Juan Manuel no fue el esperado por la afición.  El conjunto sinaloense no mostró orden. San Luis, sin dar una gran demostración futbolística, humilló a los Dorados al son de cuatro goles a uno y obtuvo un triunfo fundamental para sus aspiraciones de permanecer en la máxima categoría. Mientras Reynoso y sus pupilos respiran aliviados, Lillo se alista para afrontar la peor de las tempestades.

PRIMER TIEMPO

Héctor Giménez nunca escondió su resentimiento hacia los Dorados de Sinaloa. Apenas al primer minuto de acción, el artillero uruguayo coqueteaba con el gol y mandaba el esférico a un costado de la puerta de Cirilo Saucedo. Nada se movió. El partido seguía igualado y el ahora potosino sin poder hacerle daño a su escuadra anterior.

Juan Manuel Lillo sorprendió al incluir en la oncena titular a Lorenzo Ramírez, quien cargó con la responsabilidad ofensiva junto a Sebastián  Abreu. Cinco minutos tuvieron que discurrir para que un tímido intento del “Loco” marcara la primera oportunidad de los sinaloenses frente al arco potosino. La intrascendencia ofensiva fue un elemento común en el conjunto pesquero a lo largo de los primeros cuarenta y cinco minutos.

San Luis permanentemente dio la impresión de dominar el encuentro. Giménez estuvo muy cerca de inaugurar el marcador a los catorce minutos, pero su disparo se quedó a centímetros de la puerta resguardada por Saucedo. De cualquier manera, se sabía que en cualquier instante caería la anotación del cuadro local. Y sí… el gol de la quiniela se produjo a los veintiséis minutos, cuando un centro desde la punta derecha fue capitalizado a la perfección por Alfredo González Tahuilán, quien simplemente aprovechó la fragilidad defensiva de los visitantes para empujar el esférico en segundo poste. Un par de minutos antes, Lorenzo Ramírez dejó en evidencia su inexperiencia al desaprovechar valiosos segundos frente a la muralla de Martínez.

El duelo siguió por el mismo sendero. Dorados jamás pareció encontrarse sobre el rectángulo verde. Las pocas ocasiones de las que gozó fueron tristemente desaprovechadas. La más clara de los sinaloenses impactó con estrépito en el palo derecho de Martínez tras un potente disparo de Abreu. Lillo siguió sin celebrar.

Los de Carlos Reinoso decidieron reaprovecharse de la débil zaga enemiga a los treinta y nueve minutos. La fórmula empleada fue bastante similar a la del primer tanto. Centro pasado y remate a segundo poste; sólo cambió el costado y la definición, pues Ariel González tomó a contrapié a Saucedo y plagó de tristeza el rostro de los sinaloenses.

SEGUNDO TIEMPO

La catástrofe sinaloense adquirió forma desde los primeros suspiros de la parte complementaria. La charla técnica, con todo y las virtudes retóricas del flamante timonel pesquero, se vino abajo en cuanto Juan Pablo Avendaño apareció solo y su alma para ampliar la ventaja en los cartones. Para variar, la pelota llegó a segundo poste sin que los zagueros se interpusieran en su camino. Por si fuera insuficiente, Ariel González anotó el segundo en su cuenta mediante fogonazo cruzado que dejó sin oportunidades a Saucedo.

Lillo tomó decisiones completamente desesperadas, una de ellas con resultado satisfactorio. Bernardo Saínz, quien no había tenido participación a lo largo del Apertura 2005, fue habilitado por Héctor Altamirano, se quitó a Martínez y decretó el tanto del consuelo, el que te hace sentir presente aunque la humillación en contra esté consumada.

Lo demás fue puro trámite. A fin de cuentas, San Luis saborea las mieles de las tres unidades y Dorados vuelve a casa con un dolor de cabeza que amenaza con traer consecuencias aún más severas.

GOLES

1-0 Centro desde la punta derecha. La pelota deja sembrada a la retaguardia de los Dorados. Alfredo González Tahuilán cabecea en segundo poste y vence a Cirilo Saucedo. (26´)  2-0 Pase de Marcelo Guerrero para Luis Ignacio González; el “Gonzo” centra desde la punta derecha. Ariel Domínguez aparece en segundo poste y toma a contrapié a Cirilo Saucedo para enviar el balón hasta el fondo de las redes. (39´)

3-0 Tiro de esquina desde la punta derecha. Alfredo González Tahuilán prolonga de primer a segundo poste para que Juan Pablo Avendaño finiquite la obra. (46´)

4-0 Pase filtrado para Ariel González; éste mata la pelota con el pecho y cruza con la pierna derecha para marcar el cuarto de la tarde. (52´)

4-1 Pésima salida de Altamirano. Bernardo Saínz es habilitado por el “Pity”, queda completamente solo, se quita al arquero y marca el de la honra. (57´) [mt/dorados]

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