Lleva Walter Gaitán alegría a niños enfermos

Hacer llorar a un niño no es tan difícil, pero que el llanto sea de felicidad, no cualquiera lo puede hacer.  Hoy el argentino Walter Gaitán logró impactar de esa manera a un niño de 15 años de...
 Hacer llorar a un niño no es tan difícil, pero que el llanto sea de felicidad, no cualquiera lo puede hacer.  Hoy el argentino Walter Gaitán logró impactar de esa manera a un niño de 15 años de edad, quien será operado el viernes por segunda ocasión

MEDIOTIEMPO | Redacción6 de Octubre de 2005

Hacer llorar a un niño no es tan difícil, pero que el llanto sea de felicidad, no cualquiera lo puede hacer.  Hoy el argentino Walter Gaitán logró impactar de esa manera a un niño de 15 años de edad, quien será operado el viernes por segunda ocasión de su cadera y pierna derecha, luego de haber sido atropellado por un camión urbano.

Eran casi las 14:00 horas cuando Gaitán atravesó la puerta de la sala dos del séptimo piso del Hospital de Zona, en ese momento Rubén de la Cruz, postrado en la cama número 722, lo vio y no pudo ocultar su llanto de felicidad. Al tenerlo cerca sólo lo abrazó para decirle gracias por estar ahí.

"¿Cómo estás?", le preguntó Gaitán, al momento que lo agarraba de la mano. "Ahora estoy bien, contigo aquí cómo no voy a estar bien", respondió el niño de 15 años de edad.

El mediocampista de los Tigres le regaló una camiseta del equipo con el número 10; platicó con él, le dio consejos, lo animó y luego de haberlo hecho llorar lo hizo reír, una risa quizá provocada por la incredulidad de tener frente a él a su máximo ídolo del conjunto felino.

"Ví el gol que metiste el sábado, un golazo, aquí lo grité, aunque luego vinieron a callarme las enfermeras", le dijo Rubén a Walter, mientras señalaba un diminuto televisor en blanco y negro que le sirvió para el ver el partido ante Morelia, donde Tigres ganó 2-0 con anotaciones del mediocampista felino.

Poco más tarde Gaitán pidió a todos que lo dejaran solo con Rubén y su familia, para entre todos elevar una oración a Dios y pedir por su pronta recuperación.

La algarabía por la presencia de Gaitán llegó hasta el piso nueve, en el área de pediatría, desde donde pidieron que también los visitara, situación que se dio no sin antes despedirse de Rubén con un fuerte abrazó.

Ya en el área de pediatría, cerca de una veintena de niños con diferentes padecimientos recibieron la visita del jugador de los Tigres. Todos sonrieron al ver a Gaitán y no tardaban ni cinco segundos en sacar un pedazo de papel y un lápiz para pedirle el autógrafo.

"Gracias... no sabe lo que nos causa su visita, en verdad mi hijo y yo se lo agradecemos mucho", le dijo una señora cuyo niño de 12 años se encontraba en el área de pediatría desde hace poco más de una semana.

[mt][foto: Prensa Tigres]

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