En CU, 60 mil sueños se mudaron a la realidad

Una noche de fiesta, una noche especial… Pumas está en la Final de la Copa Sudamericana, eliminó a Vélez con el mismo global 4-0 con el que los argentinos echaron al América, el otro representante...
 Una noche de fiesta, una noche especial… Pumas está en la Final de la Copa Sudamericana, eliminó a Vélez con el mismo global 4-0 con el que los argentinos echaron al América, el otro representante mexicano, pero Pumas hizo los cuatro en un partido, algo q

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico de CU, 30 de Noviembre de 2005

Una noche de fiesta, una noche especial… Pumas está en la Final de la Copa Sudamericana, eliminó a Vélez con el mismo global 4-0 con el que los argentinos echaron al América, el otro representante mexicano, pero Pumas hizo los cuatro en un partido, algo que es mucho más escandaloso, fiesta total para el ganador y terriblemente doloroso para el perdedor.

La posibilidad de ver de nuevo un Pumas triunfador provocó que el tráfico para llegar a Ciudad Universitaria fuera en extremo pesado incluso para los que ya estamos acostumbrados a él, y a falta de una hora y media para comenzar el juego, las calles que rodean CU estaba totalmente alumbradas por interminables filas de luces que avanzaban muy lentamente. Incluso, el lleno se dio hasta el segundo tiempo, ya que muchísima gente permaneció varada los primeros 45 minutos, teniendo que resignarse en oír por radio la mitad de lo que ya habían pagado por ver en vivo.

La ceremonia de los himnos fue extraña, cantamos el Himno Nacional Mexicano, pero extrañamente no sonó el de Argentina y el acto se brincó directo al Himno Deportivo Universitario. Después sabríamos que Vélez, que sólo tenía a unos 50 aficionados en una cabecera de estadio, había pedido no tocar el himno de su país para evitar que fuera silbado y abucheado.

Marco Palacios, desde esta ceremonia estaba metido en su noche histórica en la que conseguiría el primer gol de su carrera y, ahora sí, darse a conocer con fuerza en el medio. El "Picolín" vive todo con mucha intensidad, la emoción lo venció e incluso, ya sobre el final del himno de Pumas tuvo que dejar de cantar para morderse los labios y controlar un poco el llanto que ya corría por su cara.

Fue precisamente el gol de "Picolín" el que abrió la puerta para Pumas, un corner a primer poste rematado a la perfección, una jugada a balón parado que llegó cuando Vélez no sólo sentía, si no que tenía el juego bajo control. Una jugada calculada, esperada y ejecutada a la perfección. El estadio brincó, una oleada de voces invadieron la cancha mientras el larguirucho Palacios corría a su banca a abrazarse con todos los suplentes. Es un festejo que, los que estuvimos ahí, no podremos olvidar.

Luego Ailton, que se dio un festín cambiándoles el perfil a los defensores argentinos, se le escapó a Cubero que le metió un patadón por atrás y se ganó la roja. Jorge "Valiente" Larrionda no lo dudó y sacó la tarjeta, justa pero que pocos se atreven a enseñar en un partido así, en el primer tiempo y contra el equipo que va perdiendo.

Pumas resolvió el primer tiempo como estaba planeado, desgastando al rival, dejando en ocasiones la pelota en su poder y haciéndolos correr con una muralla enfrente. Fue hasta el descanso que cambió para aprovechar el hombre más, España metió al "Cachas" y castigó ahora por ambas bandas las caderas argentinas.

Llegó el festín de Marioni, 2-0, 3-0 y 4-0 para el "Barullo". Desde el arranque, las patadas castigaron a Ailton, pero cuando el 2-0 y el 3-0 cayeron, el coraje se volvió impotencia y comenzaron los "consejos" del portero Sessa para sus defensores. A veces los llamaba en los corners y en secreto les decía algo que seguramente era "pégale a este", porque el hombre que recibía la indicación iba y le pegaba un codazo a Verón, un puñetazo por la espalda a Íñiguez, cazaba a Ailton en la siguiente jugada, en fin, los argentinos se empezaron a preocupar más de ver quien se iba de la Copa con ellos, que por terminar su participación decorosamente.

Patadas iba y venían, Marioni ya estaba copado y no pasaban 2 minutos sin que un defensor lo pellizcara, le tirara una patadita sin balón, le dijera cosas de su madre, todo, hay que decirlo, dentro de los límites de la "decencia futbolística" que siempre tiene manga ancha en una Semifinal. El 3-0, incluso, llegó como anillo al dedo, pues "Cachas" abusó por enésima vez de una zaga argentina que parecía mucho más lenta de lo que realmente era y centró para que el taquito con el que remató Marioni se convirtiera en el clímax de la fiesta. Bruno la metió por atrás, a Sessa no le pareció y tiró una patadita cuando arrancaba el 9 para festejar, pero Bruno se contuvo y en lugar de encararlo le festejó brincando y dejando claro con su movimiento de piernas, "la metí así, de taquito". Incluso Larrionda fue y le dijo al "Barullo" algo que debió haber sido como "cuida tus piernas y no hagas eso".

El cuarto cayó y Vélez ya no quería jugar, la impotencia ya era mucha y el juego tenía que acabarse. Ailton fue cambiado al lado derecho para que, un poco antes de final, fuera mandado al vestidor y así evitar que algo feo pasara al final. Sin embargo, los argentinos cayeron como hombres y al silbatazo salieron rápidamente hacia su vestidor, saludaron a los que se lo solicitaron y no hicieron nada extradeportivo. Estaban enojados, muy enojados, pero lo de la cancha, se quedó en la cancha.

Festejos, Goyas, alegría interminable. Al silbatazo de Larrionda, la oleada de 60 mil corazones que poblaban CU se abalanzó sobre los guerreros Pumas, sobre el "Picolín" que ya es una realidad, sobre Marioni que ya es líder de goleo en la Sudamericana, sobre Leandro que cojeaba ya enfundado en pants, sobre Beltrán y De Nigris ya bañadito. Sesenta mil almas volvieron a hacer posible una Final en Ciudad Universitaria.

¿Boca? ¡Ojalá! decían todos los universitarios… Mientras tanto, millones de playeras pumas evitarán los pellizcos durante unas dos semanas y media, quien quita y así puedan permanecer en un sueño perfecto hasta que Pumas levante la Copa ante el equipo de Maradona. Si no es así, de todas formas el sueño ya fue para ellos sumamente bello.

[mt][foto: Mexsport]

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