Sinaloa vivió una noche DORADA ante el Águila

Los Dorados de Sinaloa obtuvieron un histórico triunfo de dos goles a cero ante las Águilas del América en el Carlos González y González. Las anotaciones del triunfo sinaloense fueron obra de...
 Los Dorados de Sinaloa obtuvieron un histórico triunfo de dos goles a cero ante las Águilas del América en el Carlos González y González. Las anotaciones del triunfo sinaloense fueron obra de David Mendoza a los veinticuatro minutos y de Sebastián Abreu a

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO/DORADOSEstadio Carlos González y González. 2 de febrero de 2006

Los Dorados de Sinaloa obtuvieron un histórico triunfo de dos goles a cero ante las Águilas del América en el Carlos González y González. Las anotaciones del triunfo sinaloense fueron obra de David Mendoza a los veinticuatro minutos y de Sebastián Abreu a los cincuenta y ocho.

PRIMER TIEMPO

A Dorados nada le impone. Quienes pensaron que la visita de las Águilas provocaría temor entre las filas sinaloenses se llevaron una gran sorpresa. La escuadra dirigida por Juan Manuel Lillo saltó al campo con una propuesta ofensiva, temeraria y sumamente dañina para la sorprendida zaga emplumada.

Los de Coapa buscaron meter presión, intimidar al enemigo. Para ello, no encontraron mejor conducto que Kléber, quien estrelló en el poste un disparo producido tras la excelente participación de Cuauhtémoc. Todo quedó en un tremendo espanto para la afición del Pacífico.

El cuadro de casa siguió como si nada, impasible, relajado. En vez de impactarse por la calidad del rival, hizo lo suyo y comenzó a inquietar a Guillermo Ochoa. Tras un sólido cabezazo de Abreu, el cancerbero americanista no pudo controlar el esférico, la pelota chocó en el poste y viajó angustiosamente sobre la línea de gol. A los nueve minutos, América respiró sobresaltado.

La dinámica del conjunto blanquiazul siguió imponiéndose. Ya fuera con Estrada por la derecha, con Guardiola por el centro, o con Mendoza por la izquierda, la pelota circulaba favorablemente para los anfitriones. El segundo aviso de peligro se produjo a los dieciocho, cuando un cabezazo de Sebastián Abreu exigió la prodigiosa estirada de Guillermo Ochoa, quien tuvo que desviar con la yema de los dedos para impedir que la de gajos se fuera a guardar en sus redes. Lo anterior no habría sido posible sin la ayuda del travesaño.

De las advertencias se pasó a los hechos. David Mendoza ingresó por el costado derecho del área americanista, disparó y mató a Ochoa con pelota que se clavó pegada al poste de la valla emplumada. Un gol de auténtica locura el que se gestó en el Carlos González y González.

Las buenas noticias siguieron llegando como en cascada para la causa sinaloense. Justo cuando las Águilas pretendían recuperarse del golpe recibido, una fuerte entrada de Germán Villa sobre Sergio Blanco fue sancionada con cartón rojo. Los reclamos de la entidad de Coapa no se hicieron esperar. Nada se modificó, América se quedó con diez y la desventaja en los cartones.

Víctor Manuel Aguado movió a sus piezas en el banquillo. Esperar al complemento para modificar el esquema no fue necesario. En la parte final del primer tiempo, Ismael Rodríguez se fue sustituido por Francisco Torres. Los focos estaban más que encendidos en el seno americanista.

En los últimos minutos previos al intermedio, las Águilas tuvieron el esférico. Su dominio fue estéril, intrascendente y sumamente doloroso para una afición a la que sólo le quedó soñar con una mejor segunda mitad.

SEGUNDO TIEMPO

Dorados no cambió para la parte complementaria. Pese al gol de ventaja en el marcador, el equipo sinaloense mantuvo su postura ofensiva, defendió con arrojo y no dilató en despertar la euforia de la tribuna.

América estuvo intentando. No se puede negar que luchó por la igualada. Lo que si debe criticarse es su falta de profundidad, vaya, hasta Cuauhtémoc se volvió predecible. La defensa sinaloense aprendió el librito y se batió como pudo para impedir que cazaran a Cirilo Saucedo.

La locura volvió a presentarse en territorio culichí. ¿El culpable? Sebastián Abreu, quien aprovechó un servicio preciso de Josep Guardiola para rematar a primer poste y vencer a Guillermo Ochoa. El Carlos González se convirtió en un manicomio sin vuelta a la realidad. Los americanistas no tuvieron más opción que llevarse las manos al rostro y elevar preguntas al cielo, de donde nunca llegaron las respuestas.

Las Águilas movieron las alas jubilosamente cuando una barrida de David Mendoza sobre el recién ingresado Miguel Zepeda provocó la pena máxima. Cuauhtémoc se perfiló. Muchos soñaban con que lo fallara, pero en el fondo sabían que era casi imposible. Segundos más tarde quedó confirmado que la lógica no existe: el “Temo” disparó al centro y Saucedo alcanzó a evitar que su portería fuera doblegada. Los de Coapa lo intentaron por segunda vez, ahora mediante un contrarremate. De nueva cuenta fallaron.

Así acabó la historia. Los Dorados nadan en las alturas del Clausura 2006. América, entretanto, sigue dejando mucho que desear y se muestra como un equipo de sangre “Aguada”.GOLES

1-0 Disparo de David Mendoza con pierna zurda que se incrusta en el ángulo inferior derecho de la puerta americanista. (24´)

2-0 Sebastián Abreu remata completamente libre un servicio de Josep Guardiola para vencer la muralla de Ochoa. (58´) 

ARBITRAJE

Regular de Manuel Glower que expulsó de manera rigorista a Villa en una jugada que a lo mucho era para amarilla. Marcó bien el penal para el América y mantuvo un nivel aceptable en la marcación de faltas durante el partido.

[mt][foto: Mexsport]

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