Rayados se negó a morir en el Tec

Tigres tuvo todo para ganar el Clásico 103, pero otra vez su peor pesadilla se volvió realidad, viéndose alcanzado al final por un Monterrey enfurecido, en un partido de orgullo, drama y muchas...
Estadio Tecnológico, Monterrey, Nuevo León, México -
  • Remontan los albiazules 0-2 adverso y rescatan el Clásico 103
  • Partidazo que Tigres no supo ganar, y que tuvo drama, orgullo y goles

Tigres tuvo todo para ganar el Clásico 103, pero otra vez su peor pesadilla se volvió realidad, viéndose alcanzado al final por un Monterrey enfurecido, en un partido de orgullo, drama y muchas emociones. Igual que le ocurrió un año atrás en la Copa, los felinos fueron amos y señores del duelo del honor durante 60 minutos, pero terminaron alcanzados sobre la hora con gol de Luis Madrigal, dejando empatada la rivalidad más importante en el Norte del país. La batalla fraternal se despidió del Tec con una velada que tuvo de todo, y que resume 40 años de identidad. Tigres le había hecho un traje a la medida a un Monterrey que volvió a partirse gravemente, pero los auriazules fueron incapaces de redondear la tarea y acabaron igualados por un rival que puso más coraje que futbol. En la compensación ambos porteros evitaron lo que parecían los goles del triunfo, dejando en un puño los nervios de todo el noreste de México. Con el resultado felinos y albiazules llegaron a 24 unidades, ambos virtualmente calificados, y aún con esperanzas de subir más dentro del primer pelotón. El equipo rayado vive un bache con 3 duelos sin ganar, pero aún le queda el juego pendiente ante Chivas suspendido por lluvia. La tarde fue animadamente albiazul con un estadio pletórico en torno a los colores del equipo de casa, sólo que el visitante encontró la forma ideal de sacudirse el pánico escénico, adueñándose de la pelota y generando el futbol que su rival no pudo. El primer gol llegó al 25' en una acción donde el central Stefan Medina despejó mal un centro por la izquierda, y la esférica llegó a donde estaba Joffre Guerrón sin marca, presto para fusilar a Orozco, sin perdonar arriba, potente, con violencia, haciendo el 1-0 que puso a cantar a la minoría universitaria. Monterrey no encontraba conceptos de asociación, y sólo respondió al 36' con un disparo lejano de Pabón que se fue raspando el travesaño. El 2-0 llegó en otro error defensivo local, donde Hérculez Gómez aprovechó una pared para aparecer solo por la izquierda, y tras internarse en el área acabó cruzando el disparo sobre Orozco al 40'. El segundo tiempo parecía para más goles de los del "Tuca", pero nuevamente se le enredó el libreto y terminó salvándose de la derrota. Jesús Zavala puso el descuento al 52', tras un desborde del recién ingresado César Delgado que le puso un centro preciso a donde llegó de cabeza para firmar el 1-2 que cambiaba todo. El tanto despertó al estadio, pero Tigres siguió dormido en sus laureles, generando peligro a cuentagotas, pero sobre todo retrocediendo cada vez más en el terreno. El árbitro le perdonó la segunda amarilla al defensor Hugo Ayala por una falta sobre Suazo, y Ferretti sacó el colmillo relevándolo por supuesta lesión antes de que el silbante pudiera mostrar el segundo cartón. Rayados apostó a las individualidades, y el 2-2 llegó al 85' cuando Pabón encaró por la izquierda, hizo pared con Suazo, desbordó hasta el área chica y centró perfecto, donde el recién cambiado Luis Madrigal anotó 'de palomita' el 2-2 que hizo enloquecer al inmueble. El golpe caló hondo, la presión era total, pero aún Damián Álvarez tuvo para probar la glora y fusilar a Orozco 88', sólo que el arquero voló de forma impresionante y sacó a una mano lo que parecía el tercero de la UANL. En la compensación, Delgado volvió a desbordar por derecha y le puso una pelota dividida a Suazo, quien alcanzó a rematar de primera, directo al triunfo, pero atrás apareció Nahuel Guzmán para evitar la voltereta albiazul. El resultado se firmó con el silbatazo final, y ambos equipos dejaron el empate histórico de 35 Clásicos ganados por bando, por 32 empates y un duelo que no arrojó resultado, enmarcando cuatro décadas de antagonismo, retratadas en el duelo que parece despedir la batalla del Tec.

No te pierdas