América se atascó ante el Puebla del 'Cuau'

La gente lo pedía ante la pobreza de espectáculo en la cancha. La gran entrada en el Coloso de Santa Úrsula esperaba ver a un América que recompusiera el camino y se reencontrara con el gol, pero...
Estadio Azteca, Ciudad de México -
  • Blanco jugó 12 minutos en lo que podría ser su última aparición en el Azteca
  • América suma ya 180 minutos sin convertir gol pese a las variantes ofensivas

La gente lo pedía ante la pobreza de espectáculo en la cancha. La gran entrada en el Coloso de Santa Úrsula esperaba ver a un América que recompusiera el camino y se reencontrara con el gol, pero tuvo en Cuauhtémoc Blanco a su mejor pretexto para celebrar ante un 0-0 ante el Puebla que terminó por frustrar al americanismo.

Fue al 78' cuando Blanco ingresó para desatar el alarido que la ofensiva de Matosas no logró conseguir y para provocar un pequeño homenaje al ídolo americanista que resultó lo más atractivo de un duelo que acrecentó las dudas sobre la nueva era.

El fuerte abucheo tanto en el medio tiempo como al final fueron reflejo del descontento de la afición que se reflejó en la cancha con la roja a Pablo Aguilar por "anotar" con la mano.

A diferencia del partido ante Tijuana, esta ocasión América si encontró el pase para dejar a Benedetto y Peralta con claras ocasiones de gol, pero los delanteros azulcremas perdieron la brújula en el primer tiempo.

Darwin Quintero se convirtió en el gran orquestador de las Águilas y en un par de ocasiones dejó a Benedetto solo frente al portero, pero un disparo muy cruzado y una buena atajada del portero Cota evitaron el tanto, además de un remate de Oribe que se fue apenas afuera de la cabaña poblana.

El aviso que había lanzado el "Profe" Cruz se iba cumpliendo. Puebla era muy incómodo pese a que a la ofensiva solo dependían Matías Alustiza que alcanzó a ponerle nervio a Moisés Muñoz con un tiro libre y después un disparo raso que obligó a una buena recostada del arquero americanista.

El partido se difuminaba con un ritmo semilento en el que el Puebla logró meter a un América carente de intensidad y cuyas precauciones eran más claras que en los dos primeros partidos y que desató un fuerte abucheo al silbatazo de medio tiempo.

Matosas intento cambiar el rumbo del partido que simplemente era sordo, rasposo y sin claridad. Osvaldo Martínez fue la opción en lugar de Arroyo para poner a Sambueza en su posición natural, pero antes de los 20 minutos también quitó a sus "alas" pues Paul Aguilar y Samudio se fueron por los canteranos Alvarado y Camacho.

La más clara llegó entonces para el América. Darío Benedetto intentó cruzar su remate con la cabeza pero Cota recorrió bien su arco y tapó el esférico ante el grito ahogado del estadio, aunque fue Darwin cimbró el poste y el estadio al estrellar el balón en lo que parecía el inminente gol azulcrema.

Puebla perdió su única fuerza ofensiva con la salida de Alustiza al medio tiempo, pero tuvo la opción de ganar en un rebote que Torres volvió a meter al área y que Noriega no remató al quedarse impávido por pensar que estaba en fuera de lugar.

América no dio para más. El equipo de Matosas tiene chispazos de buen futbol pero optó por dejar de lado la efectividad que hoy lo tienen con apenas cuatro puntos y sin poder anotarle al último lugar de la Porcentual, que rescató un punto de oro en su lucha por mantener la categoría.

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