'Chicharito', 'Travieso', 'Titán'… y un hooligan

Tres inspiradores atletas mexicanos están marcado positivamente este primer semestre del año. En tan sólo una semana vimos a Jorge “Travieso” Arce conquistar su cuarto Campeonato del Mundo

Tres inspiradores atletas mexicanos están marcado positivamente este primer semestre del año. En tan sólo una semana vimos a Jorge “Travieso” Arce conquistar su cuarto Campeonato del Mundo en cuatro divisiones distintas, algo que nadie había conseguido para el boxeo mexicano. Celebramos también la coronación de Javier “Chicharito” Hernández, como campeón de la Premier League con el Manchester United y su condición de finalista de la Champions League. Al tiempo en que el Bajacaliforniano, Adrián González, revienta a batazos las Grandes Ligas y se ubica como líder de carreras producidas en la Liga Americana. Son tres atletas de orígenes, condiciones, percepciones y mercados muy distintos, pero con un denominador común, todos –sin excepción- están en la élite de su deporte. Tan difícil reinar en cuatro divisiones diferentes en el mundo del boxeo, como ser uno de los líderes de bateo en el mejor béisbol del mundo durante varias campañas y –por supuesto- convertirse en unos cuantos meses en figura del Manchester United. El próximo noviembre, se entregará el Premio Nacional del Deporte, el máximo reconocimiento que otorga el gobierno de México a sus deportistas. Confío en que “El Travieso”, el “Chicharito” y el “Titán” serán considerados (deben ser propuestos por sus federaciones) como candidatos en la categoría de deportista profesional. Según la normatividad que rige este Premio, sólo puede haber un ganador en este segmento y debe considerarse tanto un logro sobresaliente durante ese año como tener en cuenta la trayectoria del deportista. Adrián González ya competió en el 2009, pero –en aquel momento- no pudo superar en la votación a Cuauhtémoc Blanco. Me parece que su momento está muy cerca. “El Travieso” también lo merece por su gran trayectoria; mientras el “Chicharito”, quien apenas comienza a forjar su deslumbrante historia, será el favorito del público y a este paso, lo ganará tarde o temprano. Aunque –en automático- iniciarán las comparaciones entre ellos, me parece que lo importante no es restar, sino sumar, y por tanto, celebrar a estos referentes del deporte mexicano. Una ley contra el “Hooliganismo” Los incidentes violentos tras la semifinal entre Monarcas y Cruz Azul deben obligarnos a la reflexión y -sobre todo- a la acción. Octavio Pérez Muñoz, el “estudiante” de la Universidad Michoacana que invadió la cancha durante la semifinal y desató la trifulca entre Monarcas y Cruz Azul, asegura que era (pseudo) fanático de Cruz Azul, pero que ya no quiere saber nada de La Máquina y que se pasará al bando Monarca. Lo peor de todo no es el acto de “hooliganismo” que cometió este inadaptado, sino que horas después de su detención, fue liberado tras pagar una fianza de 30 pesos (si…¡treinta pesos!). Es urgente que nuestros diputados generen una nueva legislación para atender la problemática de seguridad que sufre el futbol mexicano. Es necesaria una nueva reglamentación que combata el “hooliganismo” creciente. Es una prioridad que se creen leyes específicas para el futbol que salvaguarden el interés social que existe entorno a este espectáculo. Es hora de que se tipifiquen con mayor rigor las faltas que se cometan entorno a los escenarios deportivos. No tiene las mismas consecuencias pelearse en un semáforo que hacerlo en un estadio, o detonar un artefacto explosivo en la calle, que hacerlo en una tribuna. Invadir una cancha, lanzar un proyectil, desatar una trifulca en las gradas, introducir objetos o sustancias prohibidas en un estadio deberían tener sanciones específicas, severas, que verdaderamente eviten la proliferación de estas conductas. Es urgente en México una ley contra el “Hooliganismo”, tal y como existe en Inglaterra, una ley con nombre y apellido, una reglamentación con tolerancia cero dentro de los estadios y verdaderos mecanismos para que los agresores queden vetados de los escenarios deportivos (en Inglaterra, además de quedar fichados, los pseudo-aficionados quedan obligados a presentarse en los juzgados a firmar justo a la hora de los partidos y se les puede prohibir salir del país cuando sus equipos disputan partidos internacionales). Esto será en beneficio del auténtico aficionado, ese que encuentra en el juego “un pretexto para ser feliz”, como siempre ha dicho el maestro César Luis Menotti. *Te invito a seguirme en Twitter: Antonio_Rosique y en mi blog.

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