Alberto Ruiz.

La búsqueda de la identidad

Domingo 30 de Junio del 2013



El discurso principal del portugués Pedro Caixinha está fundamentado en darle identidad al Santos Laguna, algo que poco a poco se comienza a ver y no necesariamente en un estilo o filosofía de juego, sino en la forma de ser, de vivir o de actuar tanto dentro como fuera de las canchas de todos los elementos que componen al plantel lagunero.

No es ningún secreto que con su llegada comenzó una era de cambios y ajustes, si bien su forma de trabajar no es innovadora, si es diferente para el resto de los clubes en México. Por supuesto que esto no quiere decir que sea mejor, simplemente tiene conceptos futbolísticos muy distintos a los que estamos acostumbrados.  Sin embargo es innegable que la Directiva vio en su persona a alguien con el perfil requerido para tomar el rumbo que pretenden, y que en su momento intentaron tomar con el argentino Diego Cocca pero el esfuerzo resultó en fracaso.

Caixinha ha mostrado tener el don de mando, tiene la mano dura necesaria al tiempo que entiende cuando debe ser flexible con su entorno, además de ser un tipo que piensa y razona con coherencia entre sus palabras y sus actos. Esto es el lado positivo, pero, como en todos nosotros, también tiene un lado que puede ser considerado negativo o poco viable para tener éxito en nuestro balompié, y por extraño que parezca, puede ser su propia forma de trabajo, es decir la búsqueda de la famosa identidad de la que tanto habla.

El semestre pasado su poca experiencia y su manera de aferrarse a una sola idea les propinaron un muy duro golpe a los aficionados laguneros en la Final de la Liga de Campeones de la CONCACAF. La manera en que se le salió de control un juego que estaba en un 99 por ciento definido abrió una herida profunda en los corazones albiverdes, más considerando que se cayó ante Monterrey, enemigo de los comarcanos.

Otro golpe vino con la forma de encarar la Liguilla, en la que se alcanzó la Semifinal pero que la derrota ante Cruz Azul dejó un amargo sabor en los paladares adeptos a Santos Laguna. Dio de pronto la impresión de estar pensando más en el siguiente torneo que en tratar de ser resolver el problema inmediato.

Eso quedó atrás y ahora el juego le concedió una revancha con un equipo planeado y moldeado enteramente por él y su Cuerpo Técnico, es decir que debemos entender que la identidad de Santos se notará más en este semestre, entonces hay que formular la pregunta obligada: ¿cuál es esa identidad?.

La identidad pretendida por el Cuerpo Técnico y Directiva se basa en formar futbolistas con conciencia real del entorno en que viven, que sean capaces de entender la problemática social y económica de todos los que se esfuerzan por ir a verlos y que, por tanto ellos respondan sobre el terreno de juego, algo que suena muy bonito pero que es bastante complejo.

Pero la identidad santista se tiene que adaptar a los tiempos que vive como institución y por tanto, tendrá que dejar de ser ese equipo comprador de estrellas para convertirse poco a poco, en un equipo formador de jugadores. La inversión de los últimos años en fuerzas básicas tiene que comenzar a salir en uno o dos años a más tardar, situación que entiende muy bien el lusitano y en la que ya tiene las manos puestas. Para este torneo veremos dos o tres debuts más la continuidad de los que vienen siendo parte del proceso formativo.

Paciencia por parte de sus patrones la tendrá seguramente, pero su afición se suele desesperar muy rápido, por eso considero importante que todo aquel que siga al club entienda la actualidad del equipo y que sigue siendo uno de los mejores del país, pero que atraviesa una época de ajustes en la que los resultados a lo mejor no los acompañan de inmediato. La identidad de Santos Laguna pues, busca en gran medida basarse en su propia producción de jugadores.


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