Los pies del camaleón

Estamos acostumbrados a ver jugadores como el togolés Adebayor lucirse en la delantera del Manchester City, o el marfileño Yaya Touré formar parte del espectacular Barcelona; y a Samuel Eto'o.

Estamos acostumbrados a ver jugadores como el togolés Adebayor lucirse en la delantera del Manchester City, o el marfileño Yaya Touré formar parte del espectacular Barcelona; y a Samuel Eto'o comenzar a brillar con el Inter. Pero, quizá no nos hemos puesto a pensar en cómo los jugadores africanos han tenido que luchar para obtener el derecho a sentarse en la mesa del mejor futbol del mundo. Otras ocasiones hemos hablado de cómo los futbolistas africanos han tenido que salir adelante una vez que un representante los lleva a Europa con falsas promesas. El futbol en África es mucho más complejo que eso, y guarda un aspecto fascinante y esotérico poco conocido. Hay quienes cuentan que se utilizan medios fuera de lo común para obtener ventaja psicológica sobre un adversario, y para hacer sentir a un equipo invencible y enloquecer al otro. Se trata del uso del vudú, la creencia en los milagros, la magia, el fetichismo. En una entrevista, el ex arquero sudafricano Bruce Grobbelaar contó cómo durante una visita a Zimbabue tuvieron que dar vueltas alrededor de las instalaciones de entrenamiento sin ropa a manera de ritual, además dijo que asistían con brujos para que les hicieran limpias uno por uno en las que les esparcían agua por todo el cuerpo con una cola de cabra. El mismo Eto'o ha dicho haber visto a la Selección Nigeriana en el túnel afuera del vestidor antes de un partido frente a su Selección. Según el camerunés, los nigerianos decían que no entrarían al vestidor porque les habían hecho brujería. Recuerda que su Selección, prefirió tampoco entrar al suyo, y el partido se retrasó hasta que llegó una curandera a purificar ambas áreas.

El francés Philippe Troussier conocido por haber dirigido a varias Selecciones Africanas, dijo que cuando estuvo al frente de Costa de Marfil vivió situaciones que se le fueron de las manos. Durante un viaje a Argelia, a la hora de la cena con el equipo aparecieron dos hombres que nunca había visto. Eran dos pigmeos, y antes de decir cualquier cosa, sus jugadores le dijeron que necesitaban un pigmeo por cada uno, y después llegó una chica virgen para completar el ritual.

Como esta hay infinidad de historias, incluso un libro que habla exclusivamente del tema.

Y sí, el futbol africano además de ser colorido tiene otros aspectos intrigantes que lo hacen aún más interesante. Hay muchísimas historias que contar que sin duda, serán las que harán que el próximo Mundial sea muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

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