Manual poblano

Según Camotopulus "el futbol es un deporte que se juega con los pies y a veces se maneja con las patas". Y fieles a esa máxima, los actuales dirigentes del llamado equipo "de La Franja" han actuado.

Según Camotopulus "el futbol es un deporte que se juega con los pies y a veces se maneja con las patas". Y fieles a esa máxima, los actuales dirigentes del llamado equipo "de La Franja" han actuado en los últimos años siguiendo al pie de la letra el precepto.

De manera, que es muy fácil deducir su receta para siempre tener a su equipo en "el ojo del huracán" y no hace falta ser un erudito para llegar a los 10 siguientes puntos básicos del Manual Poblano para manejar mal un club.

1.- Compra o hazte socio de un equipo profesional en una plaza con aficionados fieles y que "aguanten vara".

De inmediato notarás que la gente te comenzará a reconocer, la prensa te entrevistará y te llevarás las portadas. Tu fama será evidente de la noche a la mañana y no faltará quienes hasta te pidan autógrafos.

2.- Contrata a un técnico barato tratando que sepa de futbol y que "con poco, haga mucho".

3.- Prométele mil cosas a tu afición e intenta que te crean todo lo que dices pues si la "pegas" con tu pinta de nuevo líder más tarde podrías aspirar incluso a un cargo político.

4.- Administra muy bien tu dinero y si puedes "jinetea" la lana aunque los jugadores y técnicos te acusen públicamente de no pagarles a tiempo...  ¡bola de chismosos!

5.- Olvídate de pensar que tu club crezca, impulse proyectos o se convierta en una  organización ejemplar y sólo hazte presente cuando las cosas anden bien, recibas visitas importantes, te luzcas ante gobernadores o aparezcas en las fotos con algún trofeo. Pero si el equipo esta mal ni te asomes ahí, pues daría la impresión que tú tienes alguna culpa.

6.- Tú vales mucho y mereces respeto. Si crees que un árbitro se equivocó en un partido y además en tu propio estadio baja a los vestidores y arma un show, patea puertas, amenaza, grita, acusa y deja que tu poder se haga sentir intimidando al juez sin importarte que los "mugres" periodistas sean testigos de la escena. Tu dinero te permite eso y más.

7.- Si con el tiempo tus socios no son lo que esperabas, demándalos, acúsalos públicamente y sin importarte la imagen de tu equipo declara lo que se te antoje pues debe quedar claro que ahí el único que sabe lo que hace eres tú y los demás son una bola de tarados.

8.- No dudes que algún día otros directivos de la Federación (muchos iguales a tí) te castiguen, multen o expulsen definitivamente. ¿Pero, a ti que te importa si de todos modos en un país libre tú puedes seguir moviendo los hilos, acudiendo a los estadios, declarando y haciendo lo que se te dé la gana con tu club?

9.- Jamás permitas que un empleado (así sea el técnico que te ha permitido continuar en Primera División y cuya personalidad te gana por mucho) te reclame cosas a través de los medios. Cállalo de inmediato y déjale claro a la opinión pública que tú eres el que manda. Pero cuídate que no se te vaya, pues no es tan fácil conseguir otro técnico que te aguante.

10.- Si te aburres del futbol y ya llenaste tu ego con la fama efímera que te da ser directivo, vende el equipo y trata de no perder dinero. Negocia por fuera algunos jugadores, intenta que tu papel de "víctima" te ayude a encontrar un buen comprador y con los años platícales a tus nietos que tú fuiste un gran dirigente que hizo mucho por ese club.

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