Buena 'media Final'

Están 2-2 o con el famoso "nada para nadie". Y hay que reconocer que esta Liguilla ha tenido sus mejores partidos aderezados particularmente por la garra del equipo santista que nos regaló.

Están 2-2 o con el famoso "nada para nadie". Y hay que reconocer que esta Liguilla ha tenido sus mejores partidos aderezados particularmente por la garra del equipo santista que nos regaló un espectacular 3-3 ante Morelia y cerró con impresionante 7-1 en la vuelta.

Ahora en su casa y en la Final contra los Diablos se fue arriba, lo alcanzaron, le metieron otro y empató... ¿Así o más emocionante? Y todo queda a los 90 minutos del domingo. O con 30 minutos más e incluso llegar hasta penales.

Como sea que resulte el duelo y quien se levante como ganador, la serie arrancó bien y nadie podrá recriminarles haber jugado como equipos miedosos en su primer choque. Y es que se trata de 2 clubes empecinados en gritar que no son equipos chicos.

Y lo hacen con vehemencia, con coraje, con ganas de terminar de una vez por todas con un menosprecio del que se sienten víctimas simplemente por el hecho de no ser capitalinos o considerarse populares.

Están hartos de ver que se hable más de los eliminados América, Chivas, Cruz Azul, Pumas, Monterrey o hasta Tigres y por eso los conjuntos finalistas levantan la mano y quieren que la afición les ponga atención en su Final por el título.

Para colmo, se les cruzó la despedida de la Selección Nacional, la última etapa rumbo a Sudáfrica y el Mundial que está encima. Obvio es que los niños y jóvenes hoy están más involucrados con las imágenes y hazañas de Ochoa, Juárez, Torrado, Blanco y el "Chicharito", que en los Mancilla, Romagnoli, Esquivel, Talavera, Oswaldo, Peralta, Quintero y compañía. Del impacto mediático de Aguirre comparado con Romano y "Chepo" ya ni hablamos.

Pero hay que subrayar que el primer capítulo de la Final sí resultó emocionante.

Y debemos reconocer que aún sin que seamos partidarios de alguno, la emoción auténtica y futbolera de un "que gane el mejor" encuentra buen ejemplo en este parejo duelo.

Por un lado vemos a un José Manuel de la Torre con merecimientos suficientes para esperar que sea él quien levante por tercera vez el trofeo de Campeón.

Por otro, aparece Rubén Omar Romano víctima de episodios penosos dentro y fuera del campo, el que nunca se ha podido coronar aunque ha llegado a varias finales. Difícil elección si nos ponemos a calificar por el deseo.

Y quién puede marcar la diferencia en el juego del domingo ¿Sinha o Ludueña, Oswaldo o Talavera, Mancilla o Quintero?

La verdad es que cierro esta columna como la empecé... nunca mejor aplicado eso de que "la moneda esta en el aire".

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