|
'Por un bistec': Boxeo y literaturaLunes 30 de Agosto del 2010
|
“Man always gets less than he demands for life”,
Jack London
La liga en México ha comenzando desangelada. La gente ha sido tímida para asistir a la mayoría de los estadios, y aunque Santos Laguna y Cruz Azul ofrecen cada semana exhibiciones de poder ofensivo, América navega en las aguas de la intrascendencia y Chivas no termina de conectarse al torneo local luego de su brillante aventura continental. Luego de seis jornadas, que equivalen ya a la tercera parte de la temporada regular, son innegables algunos destellos que nos despiertan del aburrimiento: el estado de gracia que vive el ecuatoriano Christian Benítez; la consolidación de Javier Orozco con Cruz Azul; la flama permanente que alimenta el Puebla; la ilusión de un nuevo ciclo en Pumas, con un entrenador hecho en casa como Guillermo Vázquez; o la constante salud competitiva del Monterrey. Fuera de eso, no hay -por ahora- mucho más. Sin embargo, ya se vislumbra el despertar del Toluca de siempre, el fortalecimiento de una esperanza para la gente de Tigres; y la frescura atacante de la Monarquía de Tomás Boy. Mientras tanto, nos hemos entretenido los últimos días con el "Jona-Gate", la polémica por la negativa de Jonathan Dos Santos a jugar con la Selección de México, y la expectativa semanal por ver cuál de nuestros futbolistas en el extranjero juega más minutos.
EMOCIONES AUTÉNTICAS
Es por eso que la emoción más auténtica de esta semana no provino, en mi caso, de un estadio sino de un libro, un viejo relato que desde hace años tenía olvidado en mi caótico librero, pero que por fortuna rescaté, para leerme de un tirón una de las historias deportivas más memorables que han pasado por mis manos: "Por un bistec" (A piece of Steak) de Jack London.
El boxeo, particularmente, ha sido fuente de inspiración para grandes escritores: Arthur Connan Doyle hizo de su célebre detective, Sherlock Holmes, un boxeador amateur; Ernest Hemingway fue un gran aficionado a los deportes con altos niveles de testosterona; mientras que George Bernard Shaw escribió "Cashel Byron's profesión", su cuarta novela, basada en la historia de un Campeón del cuadrilátero. En México, recuerdo con entrañable cariño "Con la muerte en los Puños" de Pedro Ángel Palou y al prolífico Luis Spota, quién, además de novelista que retrató una época, fue uno de los fundadores del Consejo Mundial de Boxeo.
En "Por un Bistec", London da vida, en un relato tan corto como desgarrador, a Tom King, un animal de pelea, un tipo que no podía ocultar los años de servicio sobre el ring. Sus “labios informes formaban una boca de línea excesivamente dura que se abría en su rostro como una cuchillada. La mandíbula era agresiva, voluminosa, brutal. Los ojos, de movimientos lentos y párpados pesados, carecían casi de expresión bajo las cejas pobladas y muy juntas. Todo en él era puro animal, pero los ojos eran lo más animal de todo”. Con un lenguaje ágil, directo y perturbador, London nos cuenta la realidad descarnada de King y su familia en una sola noche, la noche en que subirá al cuadrilátero, tal vez por última ocasión después de tantos años, ya no en busca de la gloria, sino obligado por algo más necesario y primitivo, el hambre. Más allá del boxeo, London retrata magistralmente la lucha arquetípica del hombre contra la vejez y contra la derrota permanente. Se trata de una obra imperdible para cualquier aficionado al deporte, y en especial para los amantes del boxeo, sobre todo en estos días en que escasean las emociones deportivas.
LA AVENTURA DE LA SEMANA
La primera semana de septiembre nos invita a viajar hasta la remota isla de Tonga, en el Pacífico Sur, justo en las costas donde da a luz la ballena jorobada. Los tours para ver a los mamíferos más grandes sobre la Tierra son bastante comunes alrededor del mundo, sin embargo Tonga no sólo ofrece un fabuloso espectáculo visual, sino la oportunidad de "snorkelear" entre estas maravillosas bestias. Dicen los expertos, que más allá de ser una actividad estresante o peligrosa, se experimenta una inimaginable sensación mutua de curiosidad y belleza. Si tus capacidades para nadar y bucear son limitadas, Bolivia ofrece esta época del año la oportunidad de explorar el Parque Nacional Madidi, uno de los últimos ecosistemas amazónicos que se mantienen intactos en Sudamérica. Más que un deleite visual, descubrirás la selva a través del oído: coros de aves exóticas durante el día, una sinfonía nocturna de ranas, el zumbido de millones de insectos por la tarde, y el despertar de los monos por la mañana te permitirán vivir una aventura memorable. (Del libro "A Year of adventures", editado por Lonely Planet).
Del diario de Chuck Norris y... ahora también de la agenda de Mr. T: "Cada tableta de Viagra contiene una gota de sudor de Mr.T".
Sígueme en Twitter: Antonio_Rosique