Rosique

Sanfermines en Maracaná

Domingo 30 de Junio del 2013



Tres años invicto y 29 juegos partidos oficiales después, los españoles volvieron a sentir en la piel ese escalofrío que produce la derrota. España, la mejor orquesta del mundo, desafinó totalmente en Maracaná, un escenario que silencia a los visitantes con sus inigualables ritmos amazónicos y sus fascinantes notas tribales.

La “Roja” fue fiel a sus ideales, pero se encontró a un Brasil vehemente, valiente, y furioso. El “Penta” sabía que tenía enfrente un “encierro” de una “ganadería” de gran clase y raza intimidante, por eso salió a superar el miedo que tenía en el cuerpo y lo hizo corriendo con los “dientes apretados”. Brasil se le fue encima al Campeón del Mundo desde que se escuchó el “chupinazo”; tiró por delante toda la historia de su futbol, y consiguió su objetivo: desorientar, distraer, aislar, ensordecer a los “Miuras”.

Neymar, un chico que tiene un talento extraordinario para manejar los escenarios mediáticos, jugó su mejor partido del torneo; porque no fue sólo su desequilibrio en el uno con uno, o en el uno contra dos, fue su claridad para “ver” los espacios y habilitar a sus compañeros, lo que fastidió a España (ya cuento los días para ver a Neymar jugando junto a Messi en el Barcelona, aquello va a ser el “Cirque du Soleil” sobre pasto).

Así, con el estertor de los tambores (26 foules incluídos), fue como Brasil exhibió a esta brillantísima generación española, como nadie nunca lo había hecho. Los brasileños corrieron con gran determinación entre los “toros” y llegaron, 90 minutos después, bailando samba a las puertas de la “plaza”, como sucede cada año en Pamplona durante los “Sanfermines”. Desde Río de Janeiro, el equipo de Scolari mandó un mensaje a todo el planeta: “Vamos por el hexa”.

De esta manera, la cresta de Neymar, el “afro” de Marcelo, la melena de David Luiz, los “chinos” de Dante, y la musculatura de Hulk son este verano los “looks” de moda en el mundo. 

“Vuelve la Guerra Civil”

La ciudad de México es un monstruo fascinante, una cabeza de medusa, que ofrece emociones para todos, incluso para las aficiones más extravagantes, sin embargo, esta efervescente metrópoli vive, desde hace muchos años, un desencuentro con el béisbol, un deporte que, en otras ciudades del país, lleva hasta 35 mil aficionados al estadio por semana, cifra comparable a los fanáticos que ingresan equipos como América, Cruz Azul o Chivas en sus canchas cada quince días.

Este fin de semana, la Ciudad de México escenificará la rivalidad más grande que existe en nuestra pelota: Tigres vs Diablos, los dos equipos con más títulos en la Liga Mexicana de Béisbol. Desde que la novena felina abandonó la capital para instalarse, primero en Puebla y finalmente en Cancún, los sentimientos de nostalgia, lejanía, y pérdida, han multiplicado el valor de esta serie.

La venta de boletos para la “Guerra Civil” comenzó este domingo, y no pasarán muchas horas para que se agoten las 48 mil localidades disponibles (el foro capitalino acomoda 16 mil espectadores por juego). Más allá de cuánto te inspire el béisbol o que tan irrelevante te parezca, te invito a que te aventures a experimentar un ambiente distinto, cambies de “frecuencia” y te atrevas a vivir esta añeja rivalidad.

Durante tres días el foro capitalino emitirá pulsaciones apasionantes, habrá espacio para la leyenda y la nostalgia, para la historia y el orgullo.

Si eres “chilango” y no conoces esta emocionante faceta de tu ciudad, no dejes pasar esta oportunidad. Por si le faltara algo a esta invitación, el boleto más barato cuesta 10 pesos y el más caro, 70.

*Te invito a conocer www.pelotapimienta.mx, mi nuevo proyecto, donde esta semana regalaré algunos boletos para la “Guerra Civil”. 

*Te invito a seguirme en Twitter: Antonio_Rosique y en mi Facebook oficial: Antonio Rosique / Descarga de Adrenalina.


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