Luchadores veteranos

¿Qué pasa cuando terminó la vida luchística de un gladiador?

Hace unos años escribí una columna sobre cuándo debía retirarse un luchador (http://www.mediotiempo.com/mas-deportes/lucha-libre/editoriales/apolo-valdes/2012/01/el-momento-del-retiro-del-luchador) podríamos decir que esta es la continuación.

¿Qué pasa cuando terminó la vida luchística de un gladiador? ¿Cuál es el su futuro? Pues bueno desgraciadamente para muchos no es algo agradable, las lesiones cobran factura y con el paso de los años pueden representar fuertes dolores y problemas, especialmente si no fueron atendidas.

A diferencia de muchas profesiones, los luchadores no cuentan con un fondo de ahorro para el retiro, menos con una pensión, por lo que un ahorro a tiempo puede ser la diferencia entre sufrir una vejez tranquila o complicada, desafortunadamente no son muchos los que deciden hacer esto, especialmente de jóvenes, ya que sienten que tienen una larga vida por delante.

Algunos recurren a familiares, amigos y compañeros cuando necesitan ayuda y es como hemos visto varias funciones a beneficio de algún luchador, para ayudarles a pagar operaciones o simplemente sus necesidades más básicas. Por eso creo que los jóvenes deben de entender que desde el principio tienen que ahorrar para evitar esos problemas.

Por desgracia el Hijo del Santo tiene razón, hace unos días habló sobre Kato Kung Lee (QEPD) y recriminó a las empresas que aseguró no le dieron el apoyo, solo lo recordaron. Es cierto que las empresas no tienen ninguna obligación legal, pero tal vez sí moral, ya que si bien, tal vez los luchadores no supieron administrarse, tal vez podrían echarle la mano en su momento de necesidad, ya que gracias a ellos consiguieron muy buenas entradas cuando estuvieron vigentes.

Afortunadamente no siempre es así, hay luchadores que invirtieron su dinero en algún negocio, la tienda de Solar, las Tortas de Súper Astro o los Arroces de Baby Face son ejemplos de cómo buscaron tener un ingreso diferente en la lucha libre y que ahora los mantienen. Además algunos luchadores también buscaron otras profesiones, incluso carreras universitarias (por eso muchas veces los padres piden una carrera antes de que se dediquen a algún deporte), las cuales pueden cambiar el rumbo de su historia.

Para entender un poco de este tipo de situaciones que viven los luchadores, recomiendo ver la película “The Wrestler” (El luchador) de Mickey Rourke, la cual nos presenta una cruda realidad.

Sin nada más que comentar me despido, nos leemos en la siguiente caída.

Dudas, comentarios o si simplemente quieren hablar de lucha libre, les dejo mi twitter @apolovaldes

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