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Cárcel para el Presidente

Sábado 16 de Marzo del 2013

  • El Toluca de aquellos años.  (Foto: Carlos Calderón)
  • El brillante pero conflictivo Lostanau. (Foto: Carlos Calderón)
  • El peruano era uno de los mejores del Toluca.  (Foto: Carlos Calderón)
  • Los jugadores del club Toluca.  (Foto: Carlos Calderón)
 

Los pleitos dentro de una cancha de futbol cada día son menos frecuentes. Las fuertes multas y los castigos traen como consecuencia que los jugadores se midan más antes de comenzar una batalla campal, aún cuando de vez en cuando nos encontramos con situaciones como esta, que si bien no son deseables, a veces le dan un toque extra a los encuentros de futbol, sobre todo cuando hay grandes rivalidades.

Les voy a contar una anécdota que sucedió en la temporada 1965-1966.

Resulta que en el equipo Toluca jugaba uno de los mejores futbolistas peruanos de todos los tiempos: Claudio el "Maestro” Lostanau, un mediocampista creativo con gran visión de juego y habilidoso con el balón. No anotaba muchos goles, pero ponía unos pases precisos para que sus compañeros lo hicieran.

Lostanau llegó muy joven a México, con apenas 19 años contratado por el Monterrey en 1960 y en 1965 pasó al Toluca, en donde se mantuvo un par de años antes de regresar al Monterrey.
 
Pues bien, aunque gran jugador, el peruano era muy rebelde, increpaba, no se dejaba y contestaba las faltas, molestaba en algunas ocasiones al público y le gustaba, de vez en cuando, armar la gresca dentro y fuera del terreno de juego.

El 1 de agosto de 1965, el Toluca se midió a las Chivas en el Estadio Jalisco. El partido, terminaría con marcador de cero a cero. Los primeros 25 minutos fueron excelentes, un verdadero combate entre ambos contendientes, buscando el gol que los pusiera adelante.

Después de esto, Amaury Epaminondas, delantero choricero, se hizo expulsar al noquear al “Bigotón” Jasso y el encuentro vino a menos.

El partido prosiguió ya con menos emociones, aunque Lostanau se la pasó molestando a Jasso, reclamándole la expulsión de Epaminondas. Apenas el árbitro pitó el final, Lostanau increpó como energúmeno al “Bigotón”, luego al árbitro y finalmente al público, de tal forma que los policías que se encontraban presentes, quisieron llevárselo por “faltarle al respetable”.

Los jugadores del Toluca, haciéndose uno solo, rodearon a su compañero evitando que se lo llevaran.

La policía, entre jaloneos con los jugadores, quienes se encaminaban al camión para poder huir, comenzaron a sacar sus macanas, pretendiendo golpear a algunos de ellos.

En eso, el Presidente del Toluca, quien bajaba del palco visitante, se interpuso y dijo:
-Hombre, no hay necesidad que lleguemos a esto, no es conveniente que se lleven a Claudio, yo soy el Presidente del equipo y me hago responsable.

El comisario, ni tardo ni perezoso le contestó: -¿Con que usted es el Presidente y se hace responsable? Pues entonces entonces el que le va a jalar es usted.

Y entre empujones, jaloneos y sombrerazos, que se llevan a don Santiago Velasco a la comisaría. Una vez ahí, sin saber que hacer, molesto por la situación y molesto con Lostanau que había iniciado todo y que para ese momento quien sabe en donde andaba, pidió que le dejaran hacer una llamada.

Don Santiago habló con el gobernador de Jalisco Francisco Medina Ascencio, gran aficionado al futbol y que en algún momento se había puesto a su disposición luego de una charla futbolera.

Contándole lo que había sucedido, el mismo gobernador acudió para sacar al Presidente del Toluca y con una sonrisa en la boca, le dijo: -Debería darle un sustito a Lostanau, siempre anda armando revuelo-.
 
Y dicho y hecho. Don Santiago abandonó la comisaría, mientras en el autobús toluqueño era detenido el medio creativo del Toluca, para darle un escarmiento.

El equipo toluqueño, en lugar de regresar de inmediato, se quedó a comer en Guadalajara, dejando pasar algunas horas, mientras el peruano permanecía en el  “bote”, cual vil tamal.
 
Luego de comer y dar un paseo por la ciudad, Santiago y don Árpad Fékete, entrenador del equipo, fueron a sacar a Claudio y mientras el húngaro le pedía que fuera más disciplinado para evitar esas situaciones, Lostanau, pálido, decía que sí a todo.

¡Se había llevado un susto tremendo! Y no era para menos, ya que el comisario, le había dicho que por lo menos una semana se pasaría encerradito, para que aprendiera.

¡Y vaya que aprendió! A partir de ahí fue un jugador más disciplinado y ayudó en gran medida a que el Toluca se coronara en la siguiente temporada, ganando el primero de sus diez títulos de liga…


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