Las claves

La Final de la Copa Oro que sostendrán este domingo Estados Unidos y México es un arma de doble filo de cara al 12 de agosto, fecha en la que estos dos equipos se volverán a ver las caras.

La Final de la Copa Oro que sostendrán este domingo Estados Unidos y México es un arma de doble filo de cara al 12 de agosto, fecha en la que estos dos equipos se volverán a ver las caras pero ahora dentro de la Eliminatoria, un partido, sobra decirlo, fundamental en las aspiraciones de la Selección Mexicana si pretende ir a la Copa del Mundo. Si México gana, la inyección de moral a un equipo ávido de motivación será importantísima para los dirigidos por Aguirre, aún y cuando se trata de un equipo ¿C? de los Estados Unidos. Si México pierde, el golpe anímico sería fortísimo, porque además de no poderles ganar una vez más en su propio territorio, la derrota sería todavía más dolorosa sabiendo que te ganó un equipo alternativo, que ni siquiera jugaste en los Donovan y compañía. Cierto, Aguirre tampoco llevó a lo mejor de lo mejor, experimentó una y otra vez en este torneo que recién empezó el jueves ante Costa Rica (los encuentros anteriores tómelos usted como una simple anécdota, incluida la patada sobre el panameño). Es más, la lógica indica que muy pocos jugadores presentes en la Copa Oro serán requeridos para el ya citado duelo en el azteca. Pero creámelo, no nos gusta perder ante los Estados Unidos ni en el Turista Mundial. Ahora bien dicho esto e independientemente de lo que ocurra mañana valdría la pena hablar sobre tres aspectos en los que ha trabajado nuestro vecino del norte. UNA MISMA FILOSOFÍA Desde que Bora Milutinovic dirigió los destinos de los Estados Unidos en el Mundial del 94', sólo han pasado 3 técnicos prácticamente cortados con la misma tijera por las filas de este equipo: Steve Sampson, Bruce Arena y el propio Bob Bradley. Y los tres con un estilo, con una filosofía de juego muy similar, un equipo ordenado, muy disciplinado tácticamente y con una mentalidad notable. Probablemente nada fuera de este mundo, ni con una propuesta futbolística que haya revolucionado en el juego de 11 contra 11 en un rectángulo verde, pero esa estrategia les ha alcanzó para ser hoy en día el rival a vencer en el área. ¿Nosotros? Nosotros empezamos a tener una identidad futbolística después del paso de Menotti por el Tricolor a principios de los 90’s, Mejía Barón, Manolo Lapuente, el "Vasco", La Volpe, que aunque no sea moneda de oro, fue el último técnico que al menos duró 4 años, pero de pronto algo pasó, hubo una especie de corto circuito y más allá de los malos resultados que nos tienen en una posición delicada dentro de la Eliminatoria, lo más preocupante es que desde hace varios meses, incluso años, bien a bien no se distingue una identidad futbolística. MENTALIDAD Hagámonos a la idea. Estados Unidos no se prepara día a dia para ganarle a México. Ahora si, porque tiene dos partidos en puerta ante el Tricolor, pero nuestro país ha pasado de ser el rival a vencer en el área a un contrario incómodo que se complica jugando como local gracias en gran medida al calor, altura y los Imecas de la Ciudad de México. Fiel a su ideología conquistadora, ellos ya piensan en poder vencer a rivales como España, Brasil e Italia. La clasificación, incluido México, lo ven como un trámite más que deben de cumplir, pero no están obsesionados con ganarnos ni mucho menos. ¿Nosotros? Nosotros pasamos la noche en vela tratando de descifrar qué hicieron ellos que no hemos hechos nosotros para estar en la situación en la que nos encontramos: con un pie fuera del Mundial tomando en cuenta el calendario del Hexagonal Final. MÁS SERIOS En resumen, nuestros ilustres vecinos del norte han sido mucho más serios para trabajar a nivel federativo, en cuanto a su liga y en cuanto a los objetivos que se han trazado. Cuando se definen los objetivos, es decir, qué se busca a corto, mediano y largo plazo, la siguiente pregunta, es cómo llegar a dichos objetivos, una ruta crítica, una metodología. Hoy en día nuestro objetivo a corto plazo es obtener la clasificación al Mundial, una meta que dada la pobreza del área en materia futbolística debería de ser algo automático, pero y después ¿qué sigue para nosotros? Lo que no hemos entendido, me parece, es que los proyectos futbolísticos deben estar por encima de los federativos, de los técnicos, pero nuestra mentalidad parece estar condenada al corto plazo, no sólo el futbol, lo mismo pasa en muchos otros ámbitos. ¿No lo cree? quien se coronó en la Copa de Holanda.

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