Negligencia médica en muerte del Hijo del Perro Aguayo

La muerte del Hijo del Perro Aguayo deja al descubierto la pobre asistencia médica que existe en algunos eventos deportivos como la lucha libre.

La muerte del Hijo del Perro Aguayo deja al descubierto la pobre asistencia médica que existe en algunos eventos deportivos como la lucha libre.El luchador después de haber recibido una patada en las cervicales por parte de Rey Mysterio no recibió la atención médica adecuada que le permitiera tener más opciones para salvar la vida.En el momento de quedar inconsciente el luchador cayó sobre las cuerdas hasta terminar acostado en el ring; Konnan, second de Aguayo, lo movió bruscamente esperando alguna reacción de su compañero, el Perro no reaccionó. Moverlo fue el primer error.El doctor no se encontraba en el ring por estar atendiendo las lesiones de dos luchadores más y ésa fue la segunda falla cometida pues el reglamento estipula que el galeno debe estar presente en la contienda para poder evaluar lesiones como la sufrida por el Hijo del Perro Aguayo.Lo que le siguió fue una cadena de errores en la atención. Durante los primeros segundos de la evaluación se intenta sentar al luchador, falla grave por el traumatismo en las cervicales; después aunque se verifica su respiración y estado no es inmovilizado del cuello, procedimiento básico de primeros auxilios.“La necesidad de inmovilizar la columna vertebral puede estar determinada por la cinemática del trauma, por la presencia de lesiones provocadas por mecanismos de alta energía, o por signos y síntomas específicos de la columna vertebral. Las lesiones de la columna se deben sospechar en las siguientes situaciones:-Impacto violento sobre cabeza, cuello, tronco, pelvis o extremidades…”.Cuando se decide que el luchador ha sido estabilizado y está listo para recibir asistencia médica especializada en un hospital, el paciente es trasladado sobre una lámina; la tabla espinal larga se encontraba a un costado, pero decidieron moverlo sin respetar los procedimientos adecuados lo que pudo haber provocado lesiones más severas en las cervicales dañadas.Sin duda alguna lo sufrido por el Hijo del Perro Aguayo es un riesgo latente para cada luchador que decide subirse al ring; sin embargo, los procedimientos médicos deberían ser más exigentes buscando salvaguardar la vida de los luchadores.Autor:Diana Pérez, Editora Adjunta en Mediotiempo.com. Egresada de la UNITEC, practicante en “La Crónica de Hoy”, reportera fundadora en el “Diario Deportivo Récord”; reportera, Jefe de Información y posteriormente Editora Adjunta en Mediotiempo.com.

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