Edgardo Codesal

Análisis arbitral del Jamaica-México

Lunes 3 de Junio del 2013



Mañana la selección mexicana de futbol se juega una importante instancia frente a Jamaica y el  próximo viernes contra Panamá, ambos en calidad de visitante.

México está obligado a no perder  y para evitar una situación que podría tornarse grave deberá ganar al menos uno de los dos juegos. Las circunstancias se han tornado algo similares a lo ocurrido en el 2001 previo  al mundial de Korea- Japón, cuando si no derrotaban a Jamaica estaban en riesgo de quedar fuera. En esta clase de partidos existen elementos que juegan un papel fundamental como es el estadio, el tipo de público, la preparación psicológica de los jugadores, la serenidad del técnico para el manejo de los diferentes escenarios que se van presentando en un juego de estas características y por supuesto el arbitraje, que adquiere una dimensión aún más significativa.

Joel Aguilar Chicas de El Salvador, será el encargado de realizar esa labor en tan trascendente juego. Aguilar es un hombre de gran recorrido a esta altura de su carrera, un internacional desde el 2001 y con vasta experiencia en ese ámbito, por lo que es seguro que no entrará en pánico por el ambiente que se vivirá en el terreno de juego, pues los jamaiquinos también están obligados a ganar si desean permanecer con posibilidades de clasificar al Mundial de Brasil.

Estuvo presente en el Mundial de Sudáfrica 2010 como cuarto oficial y aunque no arbitró ningún juego, por lo menos tiene la experiencia de haber vivido esas circunstancias. Además fue el árbitro de la última Final de la Copa Oro de CONCACAF cuando México venció 4-2 a los Estados Unidos y se coronó campeón del certamen. México lo conoce y él conoce a México, un factor importante que servirá para predecir algunas situaciones en un partido de estas características. El jugador sabe cómo se comportará, aunque  los momentos y el medio ambiente sean muy diferentes. Lo importante será que el jugador mexicano sepa hablarle, transmitirle, dentro de lo permitido; lo que se están jugando.

Jamaica al igual que Nigeria tiene un juego fuerte que en ocasiones pasa de lo imprudente a lo temerario y querrá usar el físico como medio de presión e intimidación. Se necesita que el capitán tenga la suficiente capacidad y serenidad para hablar adecuadamente con el árbitro en turno sin que se deje llevar por el momento de tensión que se viva dentro y fuera del campo.

México tiene todo para ganar, no sólo la capacidad en sus jugadores y cuerpo técnico, sino también la gran personalidad del árbitro que se encuentre dentro del terreno de juego.

Veremos que sucede mañana para entonces pensar en el viernes contra Panamá, con el tico Walter Quesada;  aunque el entorno de este último juego será muy diferente.

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