Análisis arbitral de la Jornada 5

El arbitraje mexicano sigue en picada y parece que nadie puede detenerlo.
El arbitraje mexicano sigue en picada y parece que nadie puede detenerlo, pues cada semana se incrementan los errores que inciden directamente en los marcadores final sin que a nadie parezca importarle tal situación.
 
Desde el inicio de la esta 5ta jornada abundaron los errores de los asistentes como en Xolos-Pumas en que Fidel Martínez convierte el primer gol en clarísima posición de fuera de lugar. A Jimmy Acosta  le pasó de noche. En ese mismo juego el árbitro Fernando Guerrero no  expulsó a Gandolfi por una segunda tarjeta que se la merecía por una falta clara y sí expulsó al jugador de Pumas Cándido Ramírez equivocadamente con segunda amarilla por una simple zancadilla. O tal vez porque uno era local y el otro visitante. No se debe arbitrar queriendo pasarse de vivillo como suele hacer Fernando. Lamentablemente parece que nadie en la Comisión le dice nada o tal vez así es como les gusta porque a pesar de que lo hace en casi todos sus partidos sigue saliendo cada semana. El mensaje para todos es que así debe de hacerse. ¿O no? ¿Usted qué opina? 
 
Lo más trágico ocurrió en Cruz Azul – Chivas en que el primer gol de los locales fue un clarísimo fuera de lugar de Rojas que no se señala por parte de Marvin Torrentera que se encontró desubicado en la acción que lo sorprende y lo deja atrás sin que tenga un claro ángulo de visión por dicha situación. Pero luego viene el error de Roberto García que señala como penal una mano no deliberada de Perea que al resbalarse se apoya en el suelo para tratar de evitar la caída y el balón pega accidentalmente en su antebrazo. Roberto no lo juzga así y sanciona mal el penal. Lo malo sería que seguramente en la  reunión técnica se lo aplaudan como suele suceder cuando hacemos algún señalamiento de esta índole.
 
Lo peor ocurre después cuando le señalan, ahora sí, un fuera de lugar a Rojas de Cruz Azul cuando un defensor la juega hacia atrás y dejan de marcar por ello un claro penal por empujón sobre la espalda que ocurre en la acción. Por último el asistente dos vuelve  marcar otro fuera de lugar cuando otro defensor de Chivas envía al balón hacia atrás dejando solo al atacante cruzazulino que envía el balón hacia el centro para el tercer gol de Jerónimo Amione, pero afortunadamente esta vez Roberto García estuvo atento y le hace bajar la banderola y concede el gol como correspondía.
 
En Atlante – América Paul Delgadillo no marca un claro penal a favor de América cuando Romero empuja dentro del área y por la espalda a Mina derribándolo, pero pasa desapercibido para el central como para su asistente uno, Alejandro Ayala.
 
Pero luego de tener amonestado a Sambueza por simulación dentro del área, vuelve a hacer lo mismo en el 52’ cuando se echa un nuevo clavado frente a la marcación de Romero y cuando vio que perdía la posesión del balón, Delgadillo omitió la segunda tarjeta y, en cambio, amonestó a dos jugadores atlantistas para evitar las protestas que eran masivas ante el flagrante clavado.
 
En el clásico regio, Marco volvió a lo de antes cuando saca la tarjeta en actitud retadora y con exceso de autoritarismo y luego expulsa al novato Bernardo Hernández por  un jalón de camiseta aunque de seguro aparecerá que fue por insultar a alguien.
 
No todo fue malo afortunadamente ya que “el joven maravilla” César Ramos hizo un gran trabajo nuevamente en León-Monarcas. Serio, sobrio, seguro, con mucha categoría y buen criterio condujo excelente el partido una vez más. Pero hay que dejar constancia que no fue hecho por esta comisión porque si no se lo van a creer.
Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas