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Edgardo Codesal

Análisis arbitral de la Jornada 6

Lunes 19 de Agosto del 2013



Esta semana de Jornada 6 el arbitraje tuvo, en términos generales, un leve repunte en cuanto a lo que venía ocurriendo, que era realmente grave porque en muchos partidos las malas  decisiones arbitrales  se vieron  reflejadas en los marcadores y en los resultados de los partidos.

De todas maneras, hay que mencionar que la Comisión de Árbitros designó nuevamente a varios que tuvieron  dichas malas actuaciones, lo cual sorprende bastante a todos, ya que se debería designar a aquellos que tienen las mejores calificaciones y por lo realizado en el campo.
 
No puedo creer que Paul Delgadillo, después de que en el Atlante-América  dejara de marcar un penal que le cometieron a Mina o de no expulsar a Sambueza por segundo clavado en el área (ver columna del lunes anterior), haya podido obtener una calificación como para repetir. O la mala actuación de Roberto García en el anterior  juego de Cruz Azul-Chivas; o las actitudes de Marco en Tigres-Monterrey, en el  que volvió a exhibir  lujo de detalles de autoritarismo.

Hay quien  sostiene que existe temor de poner a  aquellos que  no tienen renombre y que salgan peor las cosas y que por lo tanto hay que repetir a los primeros  para evitar más molestia y enojos de los equipos.

Sin embargo, el repetir a aquellos que no tienen buenas actuaciones porque son los de mayor jerarquía rompe con el proceso de formación y de oportunidades, ya que los que aguardan para poder aparecer, se frustran, se desmoralizan y se molestan (nada más que nadie se anima a abrir la boca y expresar malestar porque lo corren, pues está prohibido disentir) creando un mal ambiente de trabajo y desarrollo. Como en todas las esferas y ámbitos de trabajo. El manejo de grupos de trabajo y la sana competencia interna  no existe y eso crea déficit de rendimiento.

En esta jornada hay que destacar que el joven maravilla César Ramos en Cruz Azul- Atlante tuvo un mal desempeño después de una larga  fila de partidos muy bien arbitrados. Es a veces normal que salgas en un mal día y no puedas tomar el control del partido, que perdió desde muy temprano cuando Romero recibe una agresión de Chaco Giménez y una dura entrada del primero sobre el segundo lo que ameritaba la roja para el cruz azulino y la amarilla para el potro, que, por cierto, después se cansó de dar puntapiés y golpes a todo el mundo y sólo vio la amarilla en tiempo de compensación como para no dejar. Amén de un par de penales no sancionados, una a favor de cada equipo. Total que no fue una buena tarde para César, quien debería descansar y observar bien su video para reflexionar y trabajar sobre sus errores, de los cuales se puede aprender mucho más que de los aciertos.

En el caso de Roberto García, ofreció (sin haber hecho méritos para repetir) el buen trabajo en Monterrey- Xolos, amonestando a tiempo a Arce por entrada por detrás y controlando bien las acciones. Lo mismo Paul Delgadillo en Santos –Tigres, que resuelve bien las acciones y controla además de manera correcta la situación que surgió entre Tuca Ferreti  y algunos aficionados.

Por supuesto, deben de sancionar severamente al club Santos por esa situación que no se puede permitir y también a Tuca por perder la cabeza de esa manera.

En el juego de Marco Rodríguez se dio una acción muy interesante desde el punto de vista reglamentario. Fue en el segundo tiempo, en el caso de la aplicación de la ventaja a favor de Atlas en una falta cerca del borde del área de Monarcas, pero el balón sale hacia Vuoso dentro del área que se encuentra en posición adelantada y el asistente levanta la banderola para señalarlo. Marco frente a la falta había decidido aplicar la ventaja pero cuando ve la posición regresa a la falta original a favor de Atlas. El procedimiento es equivocado porque la ventaja se aplica para no favorecer al infractor y en este caso el infractor es Atlas pues la posición adelantada se señala al momento del toque y la falta  de Monarcas se produce de un instante después de haber tocado el balón que derriba hacia adelante, dónde Matías ya estaba en fuera de lugar. Interesante jugada y muy didáctica pero equivocada decisión.

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.

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