Análisis arbitral de la Jornada 17

Análisis arbitral de la Jornada 17

De cara a la inminente Liguilla que comenzará en 15 días por la fecha FIFA, donde en todo el mundo habrá Repechaje para buscar los últimos boletos al Mundial de Brasil, el arbitraje mexicano también tendrá que trabajar muchísimo en estos días que faltan si quieren mejorar la desastrosa temporada que han tenido. Luego se molestan mucho en el seno de la Comisión cuando se escribe o se habla de esta manera en que quedan en evidencia tantos errores, pero no se puede tampoco solapar ni soslayar tan malas actuaciones  de cada semana. En esta última jornada se salvan solo dos o tres, como los casos de César Ramos, quien hace un gran trabajo en Pumas - Cruz Azul, o Isaac Rojas en Pachuca-Querétaro y un poco también Roberto García en el Atlante- Chiapas. Los demás trabajos fueron bastante malos y algunos como el de Fernando Guerrero  que fue lastimoso y lamentable. El árbitro de León - Xolos permitió todo tipo de puntapiés alevosos  sin tomar las medidas del caso y expulsa a Darío Benedetto  por una segunda tímida amarilla cuando la plancha artera fue a la altura de la rodilla del adversario y con todo el deseo de dañarlo. En sólo dos minutos el jugador que había golpeado todo el partido se fue expulsado pero por doble amarilla y no por roja directa de acuerdo a reglamento. Pero no sólo eso, cuando fue a sacar la segunda amarilla recibió empujones e insultos graves en su propio rostro sin que tomara ninguna medida disciplinaria. Qué triste y pobre actuación  técnica y disciplinaria sobre todo. Pellerano y Gandolfi en ese equipo hicieron de todo con los árbitros durante toda la temporada y nunca ninguno tuvo el valor de expulsarlos. Qué vergüenza que por conservar su trabajo (porque ahora sólo viven de eso y tienen pánico de que los den de baja) se dejen denigrar  de esa manera. Pero no sólo se denigran a sí mismos sino además a la autoridad que representan en el campo y a todo el arbitraje. Es por ello que no podemos dejar de señalar hechos como estos porque lastiman a todo el arbitraje mexicano. Ya no hay autoridad ni personalidad dentro del campo salvo rarísimas excepciones como César Ramos. Peñaloza también tuvo una mala noche en Atlas-Tigres.  Expulsa bien a Flavio Santos en el minuto 26 pero mal a Vuoso, a quien le siguen cobrando factura de tolerancia cero, ya que Salcido hizo contacto con el fuera del área para caer posteriormente dentro de la misma sin ninguna simulación. No expulsó a Pulido por segunda amarilla después de estar bien amonestado por un puntapié y cometer otra falta que si lo ameritaba y termina el juego para no marcar un jalón dentro del área al minuto 92 en contra de Tigres que lo hubiera dejado fuera de consumarse el empate por la vía del penal. Monarcas también pasa por un gol  en tiempo de compensación en fuera de lugar de Huiqui que no se sanciona, ya que interfiere en la jugada sobre sus adversarios. En el América- Toluca, Arellano comienza ben amonestado a Tiago Silva por clara falta y  luego se va desdibujando para acabar en la segunda parte perdido en el campo de juego, pero lo más grave fue permitir a Osvaldo Martínez que tuviera una conducta incorrecta cuando era amonestado por protestar una supuesta falta que en realidad no cometió y que si le sancionaron en su contra. Esto no le da razón para darse la vuelta e ignorar al árbitro en una falta de respeto que mermó toda su autoridad. De verdad que no les da pena dejarse “pisotear así” o ¿es tan grande el miedo que les han infundido que ya no pueden tomar esas decisiones? Miguel Ángel Chacón también estuvo mal en Monterrey- Chivas dejando de señalar un claro penal en la primera parte contra del portero local que atropella con el codo levantado al delantero chiva sin que tampoco se tome medida disciplinaria y luego expulsa ahora si al portero de chivas por supuestamente impedir con falta una clara oportunidad de gol cuando Tono Rodríguez jugó primero el balón limpiamente y no hubo ni falta. En fin, a ver cómo mejoran algo que ha venido muy  mal desde el año pasado sin que nadie haga nada. Por cierto, ¿dónde está Miguel Ángel Ayala, quien por órdenes superiores continuó aquel partido de intensísima lluvia en el estadio Azul y tras un lesionado muy fuerte de la rodilla en una barrida a su propio riesgo, la Comisión hizo declaraciones públicas en su contra y lo crucificó para justificarse a sí misma y defender su trabajo? ¡Qué lamentable  es todo esto! Y luego  se molestan porque lo señalamos. ¡Qué tristeza!

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