Análisis arbitral de la vuelta de Cuartos de Final

Ya nada nos sorprende sobre el arbitraje mexicano, pues los partidos de ida que fueron muy malos ya que tuvieron que seguir las indicaciones de la Comisión.

Ya nada nos sorprende sobre el arbitraje mexicano, pues los partidos de ida que fueron muy malos  ya que tuvieron que  seguir las indicaciones de la Comisión de no sacar tarjetas y por lo tanto se vieron puntapiés realmente violentos sin que ninguno fuera expulsado. Lo que es peor aún es que  los hayan felicitado por sus actuaciones. No dude usted que veamos  nuevamente a Toño Pérez en alguna semifinal como premio a su obediente, más nada buena actuación. Los partidos de vuelta siguieron el mismo tenor de los primeros, ya que la fuerza volvió  imperar en los diferentes escenarios. El León-Monarcas comenzó  con varias faltas muy fuertes como la del minuto dos, cuando hubo una entrada con la rodilla en alto contra su adversario y  con fuerza excesiva sin que nada sucediese. O como los puntapiés que recibió Burbano o el codazo en la nariz sobre Peña sin que nadie recibiera tarjetas. El tercer gol de León de Britos fue en posición adelantada y no fue sancionado. Por suerte para Roberto y compañía, no influyeron en el resultado final, ya que León ganó por merecimientos propios y con justicia deportiva. En Cruz Azul-Toluca, César Ramos hizo un trabajo de claro-obscuros, pues marca bien los penales pero dejó de sancionar uno muy claro por mano de Fausto Pinto en su área que fue totalmente deliberada y que podía cambiar el resultado temporalmente de haberse señalado, o la clara plancha a los dos minutos de juego sin sanción de acuerdo con las instrucciones recibidas. Dejó que Torrado una vez más al recibir tarjeta amarilla se burlara de su autoridad aplaudiéndole en su cara sin que pasara nada. Y es que los jugadores ya saben de las instrucciones de la comisión de no sacar tarjetas y se dan vuelo en las  faltas de respeto a la autoridad que representan  más no tienen los árbitros en la actualidad. Sé que es fuerte escribir esto, sé que mucho molesta que así lo haga, pero en beneficio de despertar conciencia en los equipos y en algunos directivos de que así no puede seguir esta situación,  hay que señalarlo  y decir todo lo que está sucediendo en las canchas de juego. Ojalá y se regrese a lo anterior, ojalá y muchos comentaristas que eran acres críticos del arbitraje  anteriormente vuelvan a serlo en beneficio de un verdadero cambio. Lo de Marco Rodríguez también hay que señalarlo pues en el América-Tigres dejó pasar por alto la recurrencia de las faltas como elemento para frenar al adversario siendo desigual en las sanciones, ya que si se la aplicó a Hugo Ayala y se las perdonó a Aquivaldo y al Maza en sendas faltas sobre Lucas Lobos y algunos otros jugadores. Dejó de marcar dos claros penales uno al principio contra Jiménez por empujón por detrás y a la altura de la cadera que era penal y expulsión por manifiesta oportunidad de gol y la de Osvaldo Martínez sobre Lucas Lobos en falta de zancadilla por detrás dentro del área cuando ya  iba a sacar el disparo de frente a Moisés Muñoz  para evitar otra manifiesta oportunidad de gol. A Santos se le anula un cuarto gol a Oribe Peralta por fuera de lugar que no existía pero afortunadamente no termina influyendo en nada, ya que la superioridad santista fue muy notoria sobre los Gallos Blancos, que terminaron por ser desplumados totalmente. Así pues poco bueno lo visto en estos partidos de Cuartos de Final y ojalá ya  veamos arbitrajes de nivel en  los cuatro juegos de semifinales que pintan excelentes a priori, dada las características de los cuatro contendientes. Esperemos que ya no aparezca Toño Pérez pero si lo hace no nos sorprendería en absoluto.

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