Análisis arbitral de Semifinales

En los cuatro partidos de las Semifinales se observaron actuaciones que dejaron mucho que desear y otras tantas para aplaudirse.

Transcurrieron las Semifinales del torneo de liga del futbol mexicano y ya tenemos los finalistas que entre jueves y domingo se disputarán el título del mejor. Así también, los árbitros buscaron con sus actuaciones colocarse en las finales, que siempre son el sueño de todos y cada uno de aquellos que cada temporada inician con muchas ilusiones de llegar a participar en alguno de estos tan importantes juegos de final. En el análisis que hacemos cada semana de los trabajos de los silbantes nos queda por señalar lo hecho en estos cuatro partidos de las Semifinales que arrojaron diferentes actuaciones con muy diferente sabor de boca. En la ida en Toluca–América vimos lo que no desearíamos ver jamás en una cancha de juego. Un trabajo lamentable de Fernando Guerrero que le ha puesto un sello para nada halagador a su carrera culminando con esta triste actuación, que viene a demostrar que ese no es  el camino correcto ni para él ni para ninguno que se precie de llamarse árbitro de fútbol. En esta profesión cada uno debe de prepararse a conciencia en lo físico, técnico y psicológico para partir de allí brindarse al máximo, respetando siempre las reglas  y su espíritu,  lo cual debe ser premisa sagrada. No sé quien le habrá enseñado a arbitrar a Fernando, pero si cree o le han dicho que en la cancha hay que salir a actuar para su propia conveniencia sin respetar las reglas y tratando de quedar bien con todos y sin comprometerse a sancionar nada que pueda ser trascendente en el resultado de un partido, se han equivocado de todas, todas. No puedes salir a las canchas de manera tal que no quieras sancionar lo que sucede en la misma desde el punto de vista reglamentario tanto técnica como disciplinariamente. No es honesto ni consigo mismo ni con el deporte que practicas. No se debe salir al campo  dirigir de “colillazo” de “vivillo” o simplemente a no sancionar para no comprometerse creyendo que así lo van a aceptar mejor como árbitro. Perdonó faltas, tarjetas rojas como la evidente a Sinha o a Sambueza que afectan finalmente los resultados. Si sale a no querer influir supuestamente en los resultados finales de los partidos pues se equivoca tanto que termina de influir por demás y no por dificultad en apreciar o en sancionar, sino simplemente por no querer. No quiere mostrar las tarjetas adecuadamente y en acuerdo con la ley, se deja hasta insultar como lo vimos claramente en varios partidos con tal de no expulsar a nadie. Denigra la profesión y a sí mismo. Es más que penoso y triste que deje por el suelo su prestigio y a la profesión de árbitro de futbol. Basta ver el juego con detenimiento u otros como cuando Pellerano y Gandolfi le insultaban en propio rostro y no hizo nada durante la temporada regular. Por supuesto te puedes y te vas a equivocar en esta profesión porque no es posible ver todo, pero eso debe ser por las circunstancias del juego y no a propósito. Eso es tan deshonesto que o cambia o habría que darle las gracias. La comisión lo sabe, lo ve como todo el mundo y debe de hacer algo para que no vuelvan a ocurrir arbitrajes como el de este joven. Por suerte vemos la contraparte de la moneda en otro joven como César Ramos, quien en León-Santos hizo un buen trabajo arbitral, comprometido, honesto, seguro y sereno, marcando lo que veía en el momento que sucedían  las acciones,  sin especular o buscar sólo su conveniencia. Este joven dignifica y reivindica a su profesión y ojalá lo veamos en la Final de Ida entre León y América. Otro que se ganó la Final de Vuelta con su actuación en América–Toluca es Roberto García. Le dio gran continuidad al partido aplicando siempre la ventaja y marcando sólo cuando era necesario de acuerdo con las reglas. Mostró pocas pero buenas tarjetas, como la primera del partido a Gerardo Rodríguez por falta al borde del área cuando Paul Aguilar se le escapaba y se le barrió. Expulsó muy bien a Sinha por plancha al tobillo de su adversario. Tuvo detalles como no marcar la falta de Maza al borde del semicírculo del área en jalón a Benítez, pero son acciones que a veces no puede ver porque tiene un defecto de ubicación. Corre muchísimo pero no se ubica bien en el campo de juego de acuerdo con las acciones; sin embargo, hizo un muy buen trabajo y debería ser el finalista.

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