Deseos para el arbitraje mexicano en 2014

Estas fechas son tiempo de reflexión y se debería pensar en todo esto en beneficio de la familia arbitral y del fútbol mexicano, que lo necesita y mucho.

El inicio del año 2014  traerá en su primer fin de semana un nuevo torneo de Liga y con él comenzarán seguramente todas las críticas habituales de los que pierdan echándole la culpa al árbitro de sus derrotas. Es eternamente el mismo e interminable problema de cada torneo. En la última final, el técnico del perdedor arremetió profusamente contra el árbitro en turno y como dejaba el puesto en el América para ponerse la gorra de técnico nacional es evidente que le dijeron que saliera a dar una disculpa ya que no debía ser la imagen de un técnico de la selección. Sin embargo, será difícil erradicar las críticas pues no se ve que cambie nada dentro del arbitraje mexicano. La situación ha ido creciendo en los últimos años y ya se está saliendo de control, pues lejos de ver mejoras vemos como cada día se ha  deteriorado más la situación. Mientras los dueños de los equipos no quieran aceptar que no se ha trabajado adecuadamente será dificil que las cosas cambien y por consecuencia más dificil aún será que mejoren. Si se va a seguir permitiendo que se les falte el respeto como ha sucedido con clarísimos insultos  leídos en los labios de los jugadores y técnicos, sin que los árbitros puedan tomar las medidas disciplinarias y menos aún que su comisión los apoye para que las tomen; entonces nada cambiará ni mejorará. Si  a un árbitro se le pide que no reporte a un jugador por agresión como ha sucedido en el caso Sambueza  cuando jugaba en Tecos hace unas temporadas y luego se le da de baja como sucedió  con  Rafael Medina, nada podrá cambiar. Si le truncan la carrera a un árbitro como Miguel Ayala porque acató la orden de continuar el partido en el Azul cuando lo había suspendido temporalmente por el intenso aguacero, lo que trajo como resultado que Jerry Flores se lesionara por una barrida imprudente atribuible solo al propio jugador; nada podrá cambiar. Si continúan designando a un árbitro como Toño Pérez porque sí acató la orden de tolerancia cero para un jugador como Vuoso y lo premian por no marcarle un clarísimo penal en el clásico tapatío como muchas más designaciones tampoco podrán hacer que esto mejore. Y así se podrían seguir enumerando cantidad de situaciones en donde  ha habido irregularidades de procedimiento y de aplicación de las reglas y se han permitido o se han solapado por la comisión con la venia de la Liga. Pero todos parecen contentos y siguen adelante con esta situación sin que se tengan instructores de calidad acorde con la trayectoria del arbitraje mexicano, por el contrario, parece ser que lo que se quiere es eso , gente que permita  recibir esas instrucciones sin chistar y gente que por continuar en el cargo las acepte. O árbitros que ya no defiendan los principios elementales del espíritu de las reglas  como el respeto a la autoridad que ellos representan en el campo de juego. Esta Comisión , que es la continuidad de la anterior;  ha sido la que más árbitros ha dado de alta  y de baja en Primera División, en un juego interminable y cruel inclusive con las vidas de las personas que se dedican a esta profesión.   Creo que estas fechas son tiempo de reflexión y se debería pensar en todo esto en beneficio de la familia arbitral y del fútbol mexicano, que lo necesita y mucho. Es imperioso que se tengan instructores de gran nivel, que se le devuelva al árbitro la posición de autoridad dentro del terreno de juego y que se luche por el respeto a la aplicación correcta de las reglas del juego dentro de las canchas para que se recupere la posición de dignidad que nunca se debió permitir que se perdiera. Total, pedirle a los reyes magos que esto suceda no cuesta nada, lo mismo que tener buenos deseos para el 2014. Ojalá y se cumplieran.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas