Análisis arbitral de la J6

A medida que el torneo se va desarrollando vemos cómo hay árbitros que van adquiriendo su nivel y mejorando sus actuaciones. Es el caso de Roberto García, quien en el Azteca hizo un muy buen trabajo.
A medida que el torneo se va desarrollando vemos cómo hay árbitros que van adquiriendo su nivel y mejorando sus actuaciones. Es el caso de Roberto García, quien en el Azteca hizo un muy buen trabajo arbitral. En el juego entre América y Pachuca Roberto estableció desde el principio el nivel de juego que iba a permitir y a los 6 minutos amonestó de manera correcta al “Maza” Rodríguez por una entrada que hizo a medio campo contra la línea de banda. Fueron de esas que se llaman de ablande porque son muy tempraneras y en zonas alejadas de la portería que se defiende. Esa tarjeta le dio la oportunidad de decirle, no sólo al jugador que la recibe sino a todos, que ese nivel de juego no iba a ser permitido. Pero tres minutos después amonesta al otro central del América por una falta que hace cuando el delantero adversario ya se le escapaba con posibilidad de peligro. Con esas dos tarjetas asumió el control del juego. Los locales se dieron cuenta que no podían utilizar las faltas como medio para frenar a sus rivales y la visita comprendió que podían desarrollar su juego ya que había árbitro para proteger su habilidad para hacerlo. Es decir estableció el nivel de fair play con el que se debe de jugar un partido de futbol.
 
De allí para adelante realizó un muy buen arbitraje, siempre cerca de las acciones, haciendo un gran desgaste físico, tal vez en el primer tiempo debió amonestar a algún defensor de Pachuca ya que este equipo empezó también a recurrir a la falta como medio para detener a los delanteros  contrarios. Lo que le complicó la situación fue que no recurrieron a las faltas temerarias sino al faul común y además cambiando siempre el jugador que cometía la falta. Pero hay que recordar que si el árbitro detecta que esto se vuelve un sistema para frenar a sus rivales, aunque las faltas sean cometidas por diferentes jugadores, de todas formas para detener la situación se debe de amonestar en cuanto se identifique el sistema y advertirle al Capitán del equipo que no se puede permitir esta situación. Y eso fue lo que reclamó casi todo el equipo de América cuando terminó la primera parte. Ya para la segunda amonesta muy bien en jugada similar a la del “Maza”, esta vez al defensor de los tuzos Efraín Cortés que salió hasta la línea de banda a meter un puntapié de manera temeraria. Con esto, todos se tranquilizaron y se dedicaron a darnos un buen partido de futbol con muchas acciones vistosas y agradables en cuanto a peligro en ambas porterías.
 
Muy bien por Roberto García y ojalá siga en este nivel que ha mostrado en lo que va de este torneo. Que no ceda frente a ninguna presión y se mantenga firme en tratar de proteger la integridad física de los jugadores que es el valor más preciado por el espíritu de las reglas.
 
Quien bajó rendimiento fue Fernando Guerrero en Tigres-Santos ya que dejó de sancionar dos claros penales contra Santos. El primero en la primera parte cuando hacen un “sándwich” a Lucas Lobos dentro del área en un balón aéreo pues fue cargado por la espalda durante el salto para evitar que jugara el mismo de cabeza. Eso es una falta y se pasó por alto. Lo mismo en la segunda parte cuando Oswaldo Sánchez frena a Damián Álvarez, con su brazo izquierdo, cuando no pudo contener el balón pero si al jugador para que no lo alcanzara. También la dejó correr. Fueron acciones importantes que pudieron cambiar totalmente el partido y él no las juzgó de esa manera. 
 
Quien también bajó rendimiento, ya que lo venía haciendo muy bien, fue Santander. No muestra la tarjeta roja a Cufré en Atlas-Monarcas por una clarísima plancha a la altura de la espinilla. Sin embargo su asistente 1 dejó como válido el gol del local en una clara posición adelantada, pero que no interfirió  al adversario ya que el portero Rodríguez siempre tuvo clara visión del balón y a pesar de que él mismo pasó muy cerca del delantero, no cambió en nada la acción ni interfirió sobre su adversario. Excelente decisión igual que la del asistente dos en Tigres-Santos que sí anula un gol por fuera de lugar, ya que esta vez el delantero si interfirió en la visión de Oswaldo cuando salió el disparo a portería que no pudo contener por esta razón.
 
Por último, mal trabajo de Jesús Fabricio Morales en León-Pumas ya que en el minuto 17 dejó sin sanción siquiera una clarísima falta de Nacho González  sobre Ludueña, cuanto este último le roba el balón dentro del semicírculo del área y al pretender irse en una manifiesta oportunidad de gol el defensor lo detiene claramente sin que se sancione ni la falta.  Estos errores demeritan mucho la actuación arbitral.
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