Análisis arbitral de las Semifinales

Las Semifinales dieron la sorpresa desde el punto de vista arbitral al igual que la dieron los equipos que llegaron a la gran Final.

Las Semifinales dieron la sorpresa desde el punto de vista arbitral al igual que la dieron los equipos que llegaron a la gran Final. El sexto contra el octavo en la forma en que entraron a la Liguilla: Pachuca  y León. Además, entraron a la búsqueda del título casi como un milagro porque el primero faltando veinte minutos estaba perdiendo 0-3 en el Estadio Corregidora y el segundo necesitaba cinco combinaciones de resultados y se le dieron de manera casi inexplicable. En donde no debía haber este tipo de sorpresas era precisamente en el arbitraje, ya que para la Vuelta de Semifinales se designaron a los dos mejores árbitros que tiene la Comisión. Hasta este momento las cosas habían salido muy bien en la Liguilla, en lo que en términos generales había sido un bastante buen torneo desde el punto de vista del arbitraje. Pero la sorpresa se dio y en grande cuando los dos mejores tienen un también inexplicable mal trabajo que sorprendió a todos en el medio futbolístico. Marco realiza una actuación polémica que vuelve a ponerlo en el protagonismo, especialmente cuando había mostrado mayor madurez en su carrera, que se notó con mayor fuerza en la propia Liguilla, especialmente en el Pumas-Pachuca. Comienza bien expulsando a Oswaldo que ya se ha pasado de rosca y lo peor es que lo estaban consintiendo demasiado. El veterano portero a medida que ha ido disminuyendo su capacidad y reflejos por la edad y las lesiones, ha aumentado su mal humor y su desprecio por lo rivales, las reglas y hasta para con sus propios compañeros, a los que con su actitud parece culparlos de cada gol que recibe. Lo hecho contra América especialmente cuando culmina con la zarandeada a Jiménez que termina por derribarlo lo pinta en su totalidad. La verdad que Oswaldo Sánchez comete una falta artera al levantar la pierna frente a Valencia al cual golpea a nivel del omóplato, cuando este último intenta esquivar la plancha del portero santista. Inexplicablemente, sí se ve como la roja no es inmediata y parece que Marco medita un poco su decisión y luego, por fin al estar frente a él decide mostrarle correctamente la tarjeta de expulsión que se mereció perfectamente, por acción tan agresiva. Pero esto pareció pesarle posteriormente, ya que a Lacerda le permite cometer varias faltas que deja nada más en simple marcación sin tomar las medidas reglamentarias correspondientes a la intensidad de las mismas, que amerita aún la tarjeta preventiva. Se equivoca en el penal marcado al favor de Santos ya que la falta la comete con habilidad el delantero Peralta y no a la inversa. Expulsa muy bien a Ayoví por similar acción a la de Oswaldo Sánchez, pero antes había dejado de marcar un claro penal de Figueroa cuando abraza por el cuello a su rival dentro del área. Al mismo Peralta le perdona la tarjeta roja por senda falta que comete. Pero la mayor sorpresa y peor trabajo de toda la Liguilla fue el realizado ayer en en Toluca-León cuando permite una serie de faltas sin sancionar, como saltar sobre un adversario muy anticipadamente antes de que el balón llegue a los que lo disputan. Así fue muy clara la falta que hizo Magallón en el primer tiempo frente a las bancas provocando un nuevo enojo de Cardozo. O la barrida de Paulo da Silva por detrás a Hernández que lo lesiona y lo hace abandonar el terreno sin que se marcara falta, al menos debió mostrar la tarjeta amarilla correspondiente. Después, dejó sin sanción de igual manera otra barrida fuerte del otro lado. Por otra parte, lo peor vino en la segunda mitad cuando al 49' deja de sancionar un clarísimo penal que le comenten a Esquivel que cambiaría la historia posiblemente, pero lejos de marcar la falta, todavía le muestra la tarjeta Amarilla al jugador de Toluca por supuesta simulación, lo cual se hizo todavía más increíble la sanción en esa acción. Posterior a ello, se perdió totalmente, pues deja de sancionar otros tres claros penales más en el resto del partido. Una a plancha en el área de León que termina en contacto físico con el jugador choricero que de hecho jugaba el balón y trataba de rematar a gol. Empujón posteriormente a Paulo da Silva dentro del área y tampoco  sanciona nada y para finalizar, deja un empujón clarísimo a "Chema" Cárdenas aduciendo que fue carga hombro con hombro que podemos decir que sí la hubo, pero para no sancionar una carga, los jugadores deben estar a distancia de juego del balón situación que no ocurrió. Deficientes trabajos que deben dejar fuera de las finales a ambos árbitros aunque sean los mejores de México y aunque uno de ellos va a ir al Mundial de Brasil. Si incluyen a alguno, no habrá excusa alguna para la Comisión que, por tanto, dejaría fuera a los que tuvieron mejores actuaciones que ambos árbitros. Por lo hecho en la Liguilla deberían estar César Ramos y Francisco Chacón, respectivamente, en el primer y segundo partido. Ya lo veremos, pero todo puede pasar por lo hecho hasta ahora en el arbitraje mexicano de este momento.

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