Análisis arbitral de la Jornada 7

Excelente actuación de Fernando Guerrero en el Clásico entre América y Pumas en el Estadio Azteca el sábado pasado. Fernando ha dejado atrás ciertas actitudes que no le ayudan ni a controlar el juego.

Excelente actuación de Fernando Guerrero en el Clásico entre América y Pumas en el Estadio Azteca el sábado pasado. Fernando ha dejado atrás ciertas actitudes que no le ayudan ni a controlar el juego.

Anteriormente asumía una postura de querer sobrar el partido o de marcar a su conveniencia y no de acuerdo a las reglas del juego, solía querer echar colmillo que resultaba contraproducente para su labor. Hoy en día se ajusta a las reglas, lo que lo hace un mejor árbitro, más serio y así ir ganando mayor respeto de jugadores y técnicos.

Condujo el juego con gran propiedad. La primera tarjeta, que siempre es la que suele dar el rumbo al partido, la sacó con certeza y precisión al minuto seis a Paul Aguilar por una falta sobre Leandro. Entonces el equipo visitante se sintió protegido por un árbitro que no mostraba trazas de ser localista. De la misma manera cuando Cabrera hizo lo propio minutos después, midió con la misma vara. Situación que marcó la pauta para que los jugadores entendieran cómo debía jugarse.

El silbante mostró congruencia, ecuanimidad y los futbolistas se dedicaron a lo suyo, al punto que fue un juego con bajo número de faltas, sólo 18 en un intenso encuentro. Lo demás lo resolvió con acierto, especialmente cuando se pidió una falta en el área de los universitarios. No hubo tal, el defensor se barrió a tiempo para ganar el balón y Oswaldo Martínez cayó por la inercia de la acción al chocar contra el rival.

Ojalá siga por ese camino para ser un muy buen árbitro, ya que tiene suficientes condiciones para triunfar.

El resto de la Jornada fue bueno en general, afortunadamente sigue en ascenso el arbitraje en esta Temporada.

Por otro lado, César Ramos volvió a tener problemas, pues le anuló un gol al Veracruz cuando al minuto 50 del juego se le fue el balón entre las piernas a Liborio Sánchez y entró a la portería, sin embargo su asistente Jimmy Acosta no lo vio así; lo más importante fue que previo a dicho momento al atacante veracruzano lo empujaron por la espalda, además de sujetarlo de la camiseta. Un claro penal que no fue señalado.

César debe reflexionar  y analizar qué está dejando de hacer, ya que esta Temporada ha tenido un notorio descenso que hace olvidar todo lo bueno que realizó y que incluso lo llevó hasta la Final de la Liga.

En contraparte, muy buena decisión de Roberto García en el duelo entre Chivas y Cruz Azul, cuando pidieron un penal sobre Formica que no existía ya que es él quien cae solo al momento de pelear el balón y tropezó con las piernas del defensor.

Debe corregir su lenguaje corporal, pues dio la impresión de que marcaba la máxima pena confundiendo a los aficionados.

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