Análisis arbitral de la Jornada 9

Análisis arbitral de la Jornada 9

Pasada la mitad del torneo, el arbitraje de la jornada 9 tuvo un buen desempeño en general. Este torneo hemos presenciado mejoría en promedio de los buenos arbitrajes y como siempre se verán actuaciones que dejan que desear o que influyen en el resultado final de los partidos, pero han sido más las actuaciones positivas.

Empezando por el joven Erick Yair Miranda en Monarcas-Pumas, que tuvo una muy buena actuación con personalidad y criterio adecuado. Condujo el partido adecuadamente, aplica buenas ventajas y amonesta a tiempo para controlar los ímpetus de los jugadores dentro del partido. Muy bien por este joven, que debe recibir más oportunidades con base en buenas actuaciones. 

Buena actuación también la de César Ramos en América-Pachuca en el Azteca. Tuvo pequeños errores que no tuvieron influencia en el juego, ya que afortunadamente al primer minuto hay un fuera de lugar de América y el disparo sólo dio en el travesaño, aunque no fue error propio sino de su asistente Juan Joel Rangel en una jugada apretada y difícil para el asistente. Al minuto 10, muestra la primera tarjeta amarilla para Dani Arreola por una plancha y muestra que toma el control del juego a partir de ese momento. Existe una mano de Aquivaldo en su propia área, pero Rangel lo asiste con acierto porque pese a los reclamos de penal, decidió que por la distancia la fuerza del disparo no le dio oportunidad de moverse, por lo que no fue deliberada la acción sino que la pelota va hacía el brazo, mismo que no está abierto. Aplicó bien la ventaja y dio mucha continuidad, especialmente en la falta sobre Guerrero en el minuto 72 y luego, cuando se detiene el juego por otra falta, le muestra la tarjeta amarilla al de Pachuca.

Resuelve bien el partido y ojalá que siga por ese nivel que fue el que le conocíamos desde el principio.

Otra buena actuación fue la de Paul Delgadillo en Toluca-Monterrey, resolviendo con propiedad la mayoría de las acciones durante los 90 minutos. Al minuto 9 se tarda demasiado en marcar un empujón  de Benítez, además de la mano del defensor de Monterrey, lo que generó confusión y enojo de Cardozo, pero primero fue la falta del choricero.

Luego de ello, retoma rápido el control y logra buenas decisiones que le van dando certeza en la conducción y así terminar con un buen segundo tiempo. No influye en el resultado en absoluto, pero siendo el árbitro con mayor jerarquía en la Liga, no debe tener dudas o dejar de marcar faltas claras como la de Talavera cuando salió fuera del área.

En Xolos-Santos estuvo otro árbitro con ya bastantes años en Primera División como lo es José Alfredo Peñaloza, quien no señaló una clara falta de Moreno previó a su gol, ya que cuando se acerca al borde del área empuja por la espalda a su marcador con el brazo izquierdo, para quedar solo en posición de remate franco y convertir el segundo gol para su equipo. El gran error que este silbante tiene es la posición en el campo durante sus desplazamientos. Por instrucciones que tienen, han abandonado mucho el sistema de control diagonal del juego, por lo que corren muy cerrados y atrás de los jugadores, lo que no les permite ver con claridad los brazos y movimientos de los mismos; les ven las espaldas y eso hace que pierdan perspectiva lateral.

Quien se vino abajo en su trabajo arbitral fue Óscar Macias en Atlas-Cruz Azul. Comenzó bien pero hubo un incidente que le hizo perder el control y el respeto de los jugadores. En ocasión de un tiro de esquina le fue a llamar la atención a Marco Fabián, (ello es una instrucción de un ex director de arbitraje de la FIFA que no ha servido para nada, porque se siguen jalando y empujando aún con las inútiles llamadas de atención que sólo sirven para retrasar más el juego). Fabián le falta absolutamente el respeto mirando hacia la tribuna cuando el árbitro le dirigía la palabra. Perdió totalmente la autoridad en el partido al punto que ya no tuvo la fuerza para expulsar a Venegas de Atlas, en una durísimo entrada con fuerza excesiva que sólo se quedo en tibia amarilla. Un árbitro joven que desee ganar un lugar preponderante en la Primera División no puede permitir que le falten así el respeto por más instrucciones y temor de no volver a salir si no cumple con ellas. Por encima de todo esta su investidura de autoridad y no puede dejar que la pisoteen de esa manera, y menos por respeto a sí mismo por encima de Comisiones o de instrucciones que pueda tener de ellas. Una lástima, porque echó a perder toda su actuación al punto de desdibujarse totalmente.

Por ultimo en Puebla-Chiapas, se le anula un gol legítimo a Cuauhtémoc Blanco que no estaba en fuera de lugar, ya que el lateral izquierdo en el otro sector del campo  habilitaba al hoy jugador de La Franja. Un error de atención que le cuesta dos puntos a un equipo que está peleando arduamente el no descenso y se debe ser lo más preciso en situaciones tan puntuales como es un gol que marca diferencia.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas