Análisis arbitral de la Fecha FIFA

Fecha FIFA que dejó muchas enseñanzas en muchos aspectos.

Fecha FIFA donde no hubo jornada por los partidos de preparación de la Selección Nacional, que dejaron muchas enseñanzas en muchos aspectos. Analizar los juegos deriva en varias aristas que deben de resolverse en el futuro cercano, en los juegos entre equipos de CONCACAF y con los árbitros de la propia confederación. En principio, no se puede permitir que arbitren estos juegos con un criterio muy diferente de los que debe ser a la aplicación del espíritu del juego. Un juego amistoso o uno oficial no tienen dos reglamentos diferentes sino que es uno mismo que no admite variantes. Es importante que la confederación hable con sus árbitros internacionales y les pida que apliquen de manera correcta las reglas desde el inicio del juego. Lo más importante del espíritu de las reglas es el cuidado de la integridad física de los jugadores y por lo tanto, las medidas disciplinarias frente al juego temerario o con el uso de una fuerza excesiva, tienen que ser aplicadas desde el mismo instante del comienzo. De esa manera, el jugador se sentirá protegido y no tendrá que recurrir, como sucede, a la búsqueda de revancha por propia mano lo que genera mayor violencia y riesgo de lesiones. Si no se aplican de manera estricta todas las medidas disciplinarias, se va perdiendo el control del juego, requisito indispensable al que esta obligado el árbitro por la regla 5. Es por tanto impostergable que la comisión de árbitro de la confederación dé instrucciones a sus árbitros internacionales, que así lo hagan desde el arranque del partido sin el temor de que por hacerlo vayan a arruinar el partido. Las federaciones deben hablar con la propia confederación a fin de solicitar que esto ocurra, porque de lo contrario tendremos que lamentar posibles lesiones serias, lo cual es inaceptable por el ser humano que practica el deporte; por otra parte, para proteger la inversión de los clubes a los que pertenecen los jugadores. Los juegos contra Honduras y Panamá resultaron plagados de golpes fuertes de manera temeraria o inclusive con fuerza excesiva no sólo con los pies, sino con sendos codazos como en Querétaro ante la pasividad de los árbitros, que sienten que sí expulsan a alguien "van a echar a perder el partido" o piensan que los directivos no quieren que se expulsen para poder jugar con la exigencia de un partido de preparación. Craso error, las reglas no hacen diferencia en el tipo de partido en que se está jugando. Por otra parte, Miguel Herrera debe de aprender de una vez por todas que ya es un hombre maduro y técnico de una selección nacional, por lo que debe de cambiar de actitud. Esos reclamos tan airados y con insultos sólo propician que se extienda la violencia dentro del campo de juego. El técnico debe ser sereno más que ninguno, especialmente porque no esta dentro  del campo con el calor del roce de la contienda. Esas actitudes se trasmiten hacia sus jugadores que son contagiados por la agresividad de su técnico. Le puede costar muy caro a México en partidos oficiales de algún torneo importante. La propia Federación tiene que pedirle que se controle por el bien del equipo y por su propia imagen frente al mundo. Da la impresión que al lado de Ricardo Peláez tenía mejor actitud que ahora. No se puede ir retando o insultando a todo mundo cuando no se está de acuerdo con lo que está sucediendo. Los juegos se ganan con la cabeza muy fría. También los árbitros no pueden permitir que esto suceda y sólo hablarle, para que luego sigan las actitudes peor que antes y no sea expulsado. Y una vez expulsado de poco y nada le sirve a sus jugadores. Desde el punto de vista de la observación de los jugadores jóvenes, fueron buenos momentos para ello, desde el punto de vista disciplinario han dejado mucho que desear por la actitud equivocada de los árbitros en turno. Si les están recomendado que así actúen porque son encuentros de preparación sería muy grave y de gran inconsciencia de lo que puede suceder. Joel Aguilar mostró en la Copa del Mundo de Brasil que es muy buen árbitro, pero en los juegos de CONCACAF es otro muy diferente, sólo logra manchar su imagen dejando la idea de que no tiene personalidad. Lo mismo el tico Walter Quesada y los demás del área que deben cambiar su forma de actuar en este tipo de partidos, tienen la obligación de aplicar las reglas con lo indica su propia letra y espíritu por el bien de los jugadores, del espectáculo y de su propio prestigio.

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