Análisis arbitral de la Jornada 17

El cierre del campeonato fue bastante bueno para los árbitros.

El cierre del campeonato fue bastante bueno para los árbitros, ya que en esta jornada hubieron muy buenos trabajos que dejaron mucho más calmado el ambiente futbolístico de cara a la Liguilla que comienza esta misma semana.

Destacaron en esta jornada las actuaciones de Erick Miranda en Pumas-Monterrey, haciendo una gran actuación. Siendo el más joven en este momento de la Primera División, creo que debe de tener un lugar en la Liguilla, no sólo por lo hecho en este juego sino por lo que realizó en todo el torneo. Tiene personalidad, la utiliza con buen trato a los jugadores pero con la firmeza que se necesita en ciertos casos para mantener el control del partido. Marcó muy bien el penal cerca del final por manos en el área de Monterrey, porque estaba muy bien ubicado en el pico del área, abierto como debe de ser, para poder observar todas las incidencias.

Otro muy buen trabajo y además muy buena temporada fue lo cristalizado por Paul Delgadillo, que ha mostrado experiencia y capacidad. El juego de Puebla-Santos no fue fácil pero lo condujo con mucho acierto. El penal que marca a Romero es falta a todas luces y aunque toca primero el balón con pierna izquierda, se lanza por detrás y no puede controlar el resto del movimiento, por lo que arrolla al delantero. La regla así lo estipula, que no se puede aún jugando el balón, llevarse con la otra pierna al adversario, porque pone en riesgo su integridad física. La entrada fue de falta, como también, muy bien, marca una falta contra Santos al borde del área grande, ya que fue a centímetros del la línea pero afuera del área. Pero la mejor decisión fue el sancionar el penal por manos en un tiro de esquina dentro del área de Santos en el minuto 94, aplicando muy bien la regla 12 ya que fueron deliberadas. Eso cambió la Liguilla, pero los árbitros no deben estar pensando en las consecuencias de las faltas que ocurran en el campo, sino que deben de sancionarlas en el minuto que sea. Delgadillo será de los árbitros fuertes en la liguilla.

Miguel Chacón en América-Atlas hizo un buen partido ya que condujo con acierto el mismo. Le faltó empezar aplicando una ventaja a los 4 minutos a favor del América, que hubiera vestido mucho su trabajo arbitral, pero Marcos Quintero (su asistente), levanta su banderola y cuando Chacón hace el gesto de aplicar ventaja ve la bandera y decide señalar. Deben los árbitros asumir su rol de últimos jueces en la decisión y empezar a asumir esa responsabilidad que les otorgan las reglas. No siempre que una bandera este arriba hay que sancionar sino que debe, de acuerdo con su criterio y su potestad reglamentaria, pedir que baje la banderola y continuar el juego. Lo mismo le pasó en la segunda parte cuando paró el partido para amonestar a Edgar Castillo por una falta. Le hubiera puesto la cereza al pastel si deja culminar las acciones y luego regresa a aplicar la tarjeta. Desestimó muy bien y esa fue la mejor decisión del partido, unas manos en el área rojinegra, pues fue accidental ya que el defensor se encontraba caído y el balón se atora en el brazo de apoyo sin mediar ningún deseo deliberado de cometer mano. Chacón ja mejorado mucho en esta temporada tras volver a ser un árbitro de buen nivel.

Luis Enrique Santander también hace un buen partido en Monarcas-Chivas, dando mucha continuidad al juego y marcando las tarjetas amarillas con acierto, lo que le permitió guiar de buena manera el cotejo. Sabe cuando intervenir y cuando abstenerse de hacerlo en beneficio del partido.

El Dr. Pérez Durán también realiza buen trabajo en U de G-Cruz Azul, lo mismo que Miguel Ángel Ayala en un buen partido como lo fue Tigres-Toluca en un adelanto de Liguilla.Ayala va recuperando nivel que había mostrado al principio de su carrera.

Reapareció uno de los mejores arbitros del futbol mexicano del momento, Francisco Chacón. No había tenido actuaciones por problemas de peso, pero ya llevaba un mes en los partidos de Sub-20 por lo que le dieron la ,oportunidad de aparecer en la última jornada dada su jerarquía arbitral. Hay que recordar que arbitró la Final del torneo pasado teniendo buena actuación. Le falta "encancharse" al igual que a los jugadores que dejan un tiempo de jugar. Necesita trabajar la velocidad explosiva para usarla en ciertas jugadas de contragolpe, pero suple mucho eso con su conocimiento del juego y su intuición de la siguiente fase del juego. Se equivoca en no sancionar con penal la acción de Muñoz Mustafá dentro del área contra Sanvezzo, ya que se apoya en el cuello del adversario y con la cadera lo arrolla. Chacón estaba atrás de los jugadores y no tan abierto, como para juzgar mejor la acción. Termina por creer que el queretano había simulado la falta y por ello le da la tarjeta amarilla. Expulsa sin duda y muy bien a Wilson da Silva de Querétaro, por un puntapié alevoso por detrás y luego lanzando un puñetazo en evidente pérdida de control, que seguramente debe haber sido reportado y le darán unas tres fechas de castigo por lo menos. Será adecuado para que no vuelva a suceder algo lamentable como eso.

Al que se le fueron otras manos en el área fue a Roberto García Orozco en Xolos-León. Para su fortuna cae el gol a favor de Xolos. Algo está pasándole a Roberto que no ha juzgado adecuadamente las manos deliberadas en el área y tendrá que poner mucha atención porque seguro estará en la Liguilla y eso puede hacer que se caiga su actuación.

Ahora a esperar Liguilla y a ver quiénes serán los árbitros, pero esta última jornada fue un golpe de tranquilidad y de retomar la confianza sobre sí mismos de los árbitros. Sólo faltó César Ramos que se encuentra en los centroamericanos, pero ya estará de regreso en la semana y es otro árbitro confiable para la Liguilla.

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