Nuevamente discriminación, nuevamente Verón

Hoy el afectado fue Darwin Quintero, que lastimosamente no es la primera vez que sufre este tipo de vejaciones en nuestro país.

Un nuevo caso de discriminación en el fútbol mexicano. Hace apenas un mes el vicepresidente del Puebla, Álvaro Flores, fue suspendido por un año y multado, por haber llamado “negro malagradecido”, “negro de mierda” al jugador Efraín Cortés. Ahora el señalado es Darío Verón, quien en el año 2010 ya fue acusado e incluso investigado por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), por haber llamado “mono” y “negro” a Felipe Baloy. Hoy el afectado fue Darwin Quintero, que lastimosamente no es la primera vez que sufre este tipo de vejaciones en nuestro país. En el partido entre Pumas y América, Verón le habría llamado “simio”. Lo anterior es sumamente grave, ya que trastoca la dignidad y los derechos fundamentales de Darwin Quintero. Más aún, si se trata de Darío Verón, ya que estaríamos en presencia de una conducta reincidente. Nuestra Carta Magna en su artículo 1° establece que en nuestro país queda prohibida toda discriminación motivada, entre otras, por origen étnico o nacional, el color de piel, la apariencia física, la condición social, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana. Para vigilar lo anterior, se promulgó la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación y se creó el Conapred. En esta ley se contemplan diversas sanciones para quien cometa actos de discriminación, entre las cuales se encuentran la restitución del derecho conculcado y una compensación por el daño ocasionado. En otro ámbito legal, el Código Penal para el D.F. establece como penas por actos de discriminación, de uno a tres años de prisión o de veinticinco a cien días de trabajo en favor de la comunidad y multa de cincuenta a doscientos días de salario mínimo. Por si fuera poco, en su reglamento sanciones, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) contempla como sanción por actos de discriminación realizados por jugadores, la suspensión de cuando menos 5 partidos y multas que pueden ser hasta de 6 mil días de salario mínimo. En caso de comprobarse que Darío Verón cometió la conducta de la cual se le acusa, debe actuarse con todo rigor y sancionarse de manera ejemplar, considerando que se trataría de una reincidencia del jugador en este tipo de actos. Tanto el Conapred, como la Comisión Disciplinaria de la FMF, e incluso el Ministerio Público en caso de que se haga de su conocimiento este hecho, deben investigar a fondo y ser categóricos al momento de sancionar, a fin de fincar un precedente y evitar que se repitan este tipo de conductas, que tanto dañan a nuestro futbol y a nuestra sociedad. La discriminación es siempre inaceptable.

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