Y el ganador es... Alan Pulido

Al regreso de la Copa el Mundo Brasil 2014, se inicio una disputa legal entre Alan Pulido y el Club de Futbol Tigres.

Al regreso de la Copa el Mundo Brasil 2014, se inicio una disputa legal entre Alan Pulido y el Club de Futbol Tigres. Alan alegaba que su contrato había vencido y que era jugador libre. Tigres por su parte, aseguraba que el jugador tenía contrato vigente hasta el año 2016, y que si se quería ir, debía de pagar la cláusula de rescisión de su contrato, la cual ascendía a 12 millones de Euros.

Para muchos, incluyendo los abogados de Alan Pulido, el monto de la cláusula era abusivo y desproporcionado. Lo anterior, de acuerdo al Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de FIFA, que señala que una cláusula de esa naturaleza debe estar basada en circunstancias y parámetros objetivos, tales como la edad de jugador, si es un titular establecido, el costo pagado por el club, el costo que desembolsará el club para suplirlo, la posición en el campo, el sueldo, la comparación con otros jugadores similares y el tiempo restante de su contrato.

Así, el jugador inició su peregrinar por Europa en busca de un equipo. 6 meses después, el Levadiakos de Grecia le dio una oportunidad. Meses más tarde, el jugador firmaría con el actual campeón griego, el Olympiacos.

En septiembre de 2015, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó que Pulido tiene contrato vigente con Tigres hasta junio de 2016. Por tanto, Tigres ha solicitado que sancione al jugador deportivamente y le ordene el pago de la indemnización correspondiente, por haber rescindido de manera unilateral el contrato que los unía.

Según el artículo 17 del mencionado Estatuto, las sanciones serían:

1. Restricción de 4 a 6 meses en su elegibilidad para jugar en cualquier partido oficial.

2. Pago de una indemnización al club.

Con respecto a la restricción para ser elegible, es probable que se le imponga la sanción mínima de 4 meses. Sin embargo, este periodo podría ser compensado con el tiempo que el jugador pasó alejado de las canchas, desde el momento en que dejó a los Tigres (julio de 2014) hasta que fue contratado por el Levadiakos (enero de 2015).

El punto substancial de la estrategia legal radica en la segunda sanción. Es muy probable que la indemnización que se determine, sea considerablemente menor a los 12 millones de Euros que en su momento el Club pedía por Pulido.

Por tanto, aunque en el papel parezca que Alan Pulido perdió el caso, en realidad lo habría ganado, ya que por una parte ha podido jugar y mostrarse en equipos del futbol europeo, pero por otra y más importante aún, habría conseguido desvincularse de Tigres sin tener que pagar la exorbitante cantidad que se había establecido en la cláusula de rescisión.

 

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