Dorados debe ser sancionado por no proteger a Sambueza

Muy lamentable ha sido el percance que sufrió Rubens Sambueza en el Estadio de los Dorados de Sinaloa.

Muy lamentable ha sido el percance que sufrió Rubens Sambueza en el Estadio de los Dorados de Sinaloa. Le cayó encima un aficionado que supuestamente sólo quería saludarlo, pero había cuando menos una decena más de aficionados que invadieron el terreno de juego, sin que se sepa a ciencia cierta cuáles eran sus intenciones.

Ahora saltan voces en defensa de los Dorados, señalando que como no hubo ninguna agresión, no debe haber sanción. Lo anterior resulta ridículo.

Nos quejamos de la indolencia de las autoridades, que normalmente actúan y tapan el pozo, una vez que el niño está ahogado. Esta es una muy buena oportunidad para que se hagan cumplir las leyes y reglamentos y se fije un importante precedente.

Partamos de la idea que el Club local es responsable de la conducta impropia del público que asiste a su estadio. Es por tanto el Club quien debe coordinarse con las autoridades competentes, a fin de brindar al aficionado un espectáculo seguro. Debe contar con la fuerza pública y privada necesaria para guardar el orden, así como con sistemas de circuito cerrado que faciliten el actuar de los miembros de seguridad.

De manera clara, el Reglamento de Sanciones de la FEMEXFUT establece en su artículo 53 que será sancionado el club que sea reportado por invasión del público a la cancha antes, durante o después del partido, haya habido o no agresión a jugadores, árbitros, comisarios, oficiales o cuerpo técnico. Las sanciones por esta infracción al reglamento son apercibimiento de veto al estadio, pudiéndose inclusive llegar al veto, y multa de hasta 4 mil días de salario mínimo.

Por su parte, la Ley General de Cultura Física y Deporte establece en su artículo 154 que comete el delito de violencia en eventos deportivos, el espectador que ingrese sin autorización a los terrenos de juego y agreda a personas o cause daños materiales. La pena por este ilícito es de seis meses a tres años de prisión y de diez a cuarenta días multa, así como la suspensión del derecho a asistir a eventos deportivos.

Debe actuarse con todo rigor en contra de los responsables, y de igual forma debe sancionarse de a los Dorados de Sinaloa. De lo contrario, seguiremos viendo en los estadios episodios como los del sábado pasado en su estadio o en el Alfonso Lastras.

Nuestro futbol es un espectáculo de unión familiar. No permitamos que sea secuestrado por un puñado de desadaptados.

 

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