Todo cuenta, todo vale

Siempre serán los pequeños detalles la diferencia en cualquier ámbito de la vida, mucho más en el futbol, pasa desde hacer un cambio un minuto antes, hasta viajar con un jugador extra.

Siempre serán los pequeños detalles la diferencia en cualquier ámbito de la vida, mucho más en el futbol; pasa desde hacer un cambio un minuto antes, hasta viajar con un jugador extra, "aguantar" un partido más al entrenador o programar tus partidos los sábados en la noche; desde pensar que en determinada jugada tu "marca" no participará y dejarlo, hasta utilizar zapatos nuevos el día del partido. El miércoles pasado en la Semifinal de la Liga de Campeones de Europa, Guardiola decidió utilizar sólo un relevo para buscar el gol del pase a la Final, al conseguirlo en tiempo de compensación y teniendo dos cambios más, los usa, pero no para aguantar y corregir el tiempo que queda, sino para consumirlo, por eso los hace uno a la vez, si tomamos en cuenta que cada cambio se toma entre treinta segundos a un minuto esta medida fue, por mas insignificante que parezca, correcta y efectiva. En el mismo tenor de la utilización de los cambios para dejar pasar segundos valiosos, los entrenadores en los últimos minutos al realizar un relevo cuando van ganando, generalmente lo hacen sacando a cualquier jugador de la banda contraria, es decir, del sector más alejado de las bancas, por eso vemos que muchas veces el árbitro le pide al jugador que salga por ahí mismo, para no perder esos segunditos en el trayecto al cruzar todo el terreno de juego. Daniel Ipata, Preparador Físico de Pachuca y uno de los mejores de todo México, explica con bases fisiológicas , que cuando se viaja a una ciudad donde la altura es significativamente mayor que en su localía, (generalmente en competencias internacionales) se haga el mismo día, de esta manera el rendimiento físico no termina siendo afectado por este inconveniente, obviamente pensando en traslados no mayores a cinco o seis horas y teniendo un margen de algunas horas entre la llegada al inicio del partido. Si se fijan, prácticamente todos los equipos locales (sino es que todos) tienen su banca del lado derecho viéndolas desde atrás, esto es por una razón, tan lógica como puede ser, tener al abanderado cerca y presionarlo en la medida de lo posible.   Hace algunos años las bancas del Jalisco así como los vestidores estaban ya designadas por la rivalidad tan grande que existe entre Atlas y Chivas, es tanta que no querían usar las mismas regaderas siquiera, la banca de la izquierda, la contraria al Árbitro Asistente, era siempre la local de Atlas en todos sus juegos, Ricardo La Volpe cambió esto en su primera etapa como entrenador de este equipo hace apenas once o doce años, créame que fue por la razón ya descrita.  El torneo del primer título de Pachuca fue también, sentados en el lugar "malo",  ahora la banca Tuza está en el lugar correcto. El mismo Ricardo, se acordarán ustedes, en cierto partido contra Toluca en el Nemesio Díez, aprovechando una marcación dudosa del árbitro en contra de Atlas, cruzó todo el terreno de juego hacia el vestidor haciendo rabieta y media, sabiendo que esto le costaría la expulsión, pero también que le cortaría el ritmo a los Diablos porque estaban encima y dominando ampliamente. Alfredo Tena, entrenador de Santos, jugando Cuartos de Final contra Atlas en el torneo Invierno 96 retó a golpes a mi compañero Pablo Lavallén en pleno partido cuando mejor jugábamos, se perdieron entre tres y cinco minutos, después lo encontré en la sala de control antidopaje terminando el juego, al cuestionarlo por su actitud, él me respondió: "después aprenderás que este tipo de cosas son las que te hacen ser Campeón", ese torneo, efectivamente, Santos se coronó.

Javier Aguirre en sus inicios como técnico utilizaba cierta forma de silbar muy peculiar que asemejaba a un silbatazo, más de una vez algún jugador rival se confundió y abandonó la jugada. Serenetas, mujeres "colándose" en los hoteles la noche antes del partido, comidas retardadas o en mal estado, bebidas hidratantes con dopaje en pleno juego (a colación, por eso la mayoría de los técnicos prohíben a sus jugadores aceptar otra bebida que no sea la que el equipo trae), vestidores visitantes con olores nauseabundos colocados ahí intencionalmente, micrófonos para escuchar las charlas del rival (a colación, por eso muchos entrenadores hacen sus charlas en el hotel), apagones deliberados a mitad de partido, muchas son leyendas urbanas, otras total y absolutamente ciertas. Diga lo que se diga, la premisa de cualquier equipo es ganar, en mayor o menor grado, todos y cada uno de los equipos, entrenadores y jugadores infringen de una u otra forma el llamado "fair play", que no es más que una utopía creada por gente que ve el futbol como sólo un deporte independiente a cualquier otra cosa, demasiados intereses, pasiones, sueños y recompensas como para que esto esté medianamente cerca de la realidad, en el futbol, como en cualquier renglón de la vida, el fin justifica los medios. Hace algunos años cierto defensa central y Capitán de su equipo, recibió un reconocimiento por parte de su Directiva por cumplir cien partidos sin ser expulsado, ese torneo, largo todavía, este equipo, Irapuato, salvó la categoría de casualidad y su defensa fue la más goleada.

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