Todavía no

A estas alturas, en las carrera de los futbolistas profesionales que integran la Seleccion Mexicana, nadie les puede decir como patear la pelota, nadie te enseña a gambetear a esa edad.

A estas alturas, en las carrera de los futbolistas profesionales que integran la Seleccion Mexicana, nadie les puede decir cómo patear la pelota, nadie te enseña a gambetear a esa edad, no te corrigen tu cabeceo, ni cómo recepcionar, el "cómo" ya no le compete a Javier ni a su Cuerpo Técnico, el "dónde" el "cuándo" y el "por qué" desde el punto de vista de Aguirre es lo que se va a trabajar, con y sin el balón. En Primera División cualquier entrenador al recibir un jugador juvenil y pedirle que realice determinada tarea y no lo logra a la primera, se lo pide nuevamente, sí tampoco lo puede hacer, algunos, sólo algunos, le darán una tercera oportunidad, la mayoría le dice, "gracias, vaya con su entrenador de reservas y traíganme a otro", por lo menos ese entrenador nunca más le volverá a ver la cara a ese jugador, en estos equipos y categorías no vas a aprender, vas como solución, imagínense ustedes en la Selección. Javier Aguirre siempre ha manejado los conceptos o pricipios básicos del futbol religiosamente, son parte primordial del funcionamiento óptimo de cualquier equipo, sí varían, levemente, dependiendo la perspectiva de cada entrenador, pero básicamente son los mismos para todos, lo enfático que es el "Vasco" en estos detalles es lo que llama la atención. -"Competimos arriba, ganamos abajo" -"Corretea al jugador" -"No adivines, no te entregues" -"Al jugador hábil no se le trata de quitar la pelota" -"No abandones la jugada" -"El que la pierde es el primero en tratar de recuperarla" -"Rebasa la línea del balón" -"Nunca pelotazos frontales" -"No te barras" -"No traslades la pelota" -"Juega fácil"

Subrayo estos conceptos porque evidentemente no se cumplieron en lo más mínimo en el Cuscatlán. La importancia que tienen estos puntos quedó de manifiesto el sábado pasado, y quedó claro también que el tiempo de trabajo no ha sido suficiente, ya veremos, y ayúdenme a contar, por ejemplo, las barridas que habrá esta noche en el Azteca, en la medida en que vayan disminuyendo es cuando el trabajo de el "Vasco" irá tomando forma.

Es inadmisible, mucho más para Aguirre y sus "pulgas" que los dos goles en El Salvador hayan caído en consecuencia de barrerse, es increible que el muchacho Zelaya haya salido con "orejas y rabo" el sábado porque queríamos adivinar o quitársela, gracias a Dios que el penal a nuestro favor ocurrió en un pelotazo horrible frontal donde ganar por parte de Franco era complicadísimo, este tipo de pelotazos no tienen razón de ser si el equipo rival está bien parado atrás, el espacio entre los defensas y el arquero se reduce a nada, los otros treinta tirados, obviamente, terminaron en manos del portero y en un nuevo acomodo de nuestro equipo.

Javier aparenta ser, desde nuestra perspectiva como aficionados, bonachón, relajado y despreocupado, créanme que de ninguna forma es así, hará lo que tenga que hacer sin miramientos ni importándole supuestas jerarquías, su mano se verá dentro de muy poco y la fórmula que él maneja es la indicada para conseguir el boleto.

¿Cuál es nuestra extrañeza realmente? Comentamos hace poco que Javier haría el mismo parado táctico, un planteamiento muy parecido, con tareas similares y prácticamente los mismos jugadores, lo que cambiaría sería, muchísimo más orden, más actitud y un grupo homogéneo y solidario. El desplante de Castillo al querer tirar el penal y que no lo hayan dejado es evidencia de esto.

Lo dijo hace unas semanas Alfredo Domínguez Muro refiriéndose a Reynoso y su actitud en Chile, necesitamos jugadores con esas agallas en la Selección (no podría yo estar más de acuerdo ), aplaudo al "Guille" y su puñetazo, quien haya tenido la fortuna de ver jugar al "Vasco" Aguirre se dará cuenta que ese trancazo tenía su firma, siempre los "huevos" por delante, pero siendo inteligente, se ve cómo Franco voltea hacia el árbitro para checar si lo está viendo, no reacciona de inmediato después de ser agredido primero, yo no pude decir otra cosa más que "ándele cabrón, qué bueno" muy probablemente también usted, amigo lector, y estoy completamente seguro que Aguirre igual, ya lo que se nos informe a nosotros como aficionados es diferente.

No vamos a calificar a puñetazos ni tirando "mocos" a los contrarios, pero sí con actitud, inteligencia y trabajo, que, no me pueden negar, se está realizando en estos momentos en la Selección, es imposible notarlo en tan pocos días, fe y paciencia por favor.

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